Foto: cortesía prensa Pacaribe. A H.
Cartagena se ahoga en basuras mientras Pacaribe refuerza operativos para salvar la imagen turística
El esfuerzo empresarial no basta si ciudadanos insisten en arrojar residuos en calles y espacios públicos
Durante la temporada alta de fin de año, comprendida entre el 15 de diciembre de 2025 y el 12 de enero de 2026, la empresa Pacaribe recolectó 26.270 toneladas de residuos sólidos en Cartagena. El incremento en la actividad turística y comercial disparó la generación de basuras, obligando a la compañía a desplegar un plan especial de refuerzo para cumplirle a la ciudad.

Las acciones incluyeron operarios adicionales en playas y zonas turísticas, refuerzo de barrido en el Centro Histórico, frecuencias extra de recolección en vías principales y grandes productores, lavado de plazas y contenedores, operativos en las entradas de la ciudad y atención permanente de eventos masivos. Gracias a esta estrategia, se logró atender oportunamente los puntos críticos de acumulación de residuos.
Falta de civismo ciudadano multiplica el esfuerzo de Pacaribe y deteriora la imagen de Cartagena
Sin embargo, el problema no se limita a la capacidad operativa de Pacaribe. Muchos cartageneros han perdido el respeto por su ciudad: el civismo y el sentido de pertenencia parecen alejados de los valores más básicos. Las basuras se arrojan sin pudor en calles, andenes, avenidas, lotes baldíos y cuerpos de agua, generando un impacto negativo en la convivencia y en la imagen turística.
El esfuerzo de la empresa se multiplica por la irresponsabilidad de quienes, teniendo recipientes a su alcance, prefieren lanzar desechos al espacio público. Este comportamiento no solo degrada la ciudad, sino que obliga a Pacaribe a redoblar recursos humanos y logísticos para enfrentar una batalla que debería ser compartida con la ciudadanía.
Es urgente que el Distrito, el EPA, la Policía y el Ministerio de Ambiente trabajen unidos para inculcar valores de respeto y cultura ciudadana. El Distrito debe invertir más en educación ambiental y cultura del aseo, porque las empresas cumplen, pero los ciudadanos fallan. Cartagena no puede seguir pagando los platos rotos de la falta de civismo.
Pacaribe reafirma su compromiso de seguir fortaleciendo la operación para brindar espacios ambientalmente amigables. Pero mientras persista la falta de cultura ciudadana, Cartagena seguirá sufriendo las consecuencias de una convivencia deteriorada y una imagen turística golpeada por la basura.