Imagen: cortesía
El alza tarifaria golpea sin contemplación el bolsillo popular y reduce el poder adquisitivo ciudadano.
Los cartageneros enfrentan doble incremento: 14.7 % en Transcaribe y 10,72% en transporte colectivo urbano.
POR: EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 1:10 pm.
Un golpe duro contra el bolsillo popular
La Alcaldía Mayor de Cartagena, mediante el Decreto 0016 del 15 de enero de 2026, oficializó las nuevas tarifas del transporte público colectivo en buses, busetas y microbuses. El incremento promedio del 10,72% se suma al alza del 11% decretado días atrás en el sistema Transcaribe, configurando un doble golpe contra el poder adquisitivo de las clases populares. Sin contemplación, los cartageneros deben enfrentar un aumento que impacta directamente en su economía diaria, reduciendo la capacidad de cubrir necesidades básicas y afectando la movilidad de miles de usuarios.

Fijación de la tarifa aplicable a zona urbana
Buses de servicio básico de lunes a domingo: $4.000
Busetas de servicio básico de lunes a domingo: $4.000
Microbuses de servicio básico de lunes a domingo: $3.900
Fijación de la tarifa aplicable a los corregimientos
Cartagena – La Boquilla: $4.000
Cartagena – Pasacaballos: $4.100
Cartagena – Bayunca: $4.200
Cartagena – Manzanillo del Mar: $4.100
Cartagena – Tierra Baja: $4.200
Cartagena – Pontezuela: $4.200
Cartagena – Punta Canoa: $4.600
Cartagena – Arroyo de Piedra: $5.000
Cartagena – Arroyo de las Canoas: $5.000
Cartagena – Arroyo Grande: $5.600
Impacto social y económico

El incremento de $400 en la tarifa básica urbana, aunque aparentemente moderado, representa un fuerte impacto acumulado para quienes dependen del transporte público colectivo. La medida, sustentada en estudios de costos, busca preservar la sostenibilidad del servicio, pero deja en evidencia la falta de consideración hacia los sectores más vulnerables. El alza simultánea en Transcaribe y en el transporte colectivo urbano configura un escenario de presión económica que limita la movilidad y profundiza la desigualdad.
La ciudadanía percibe estos incrementos como una carga injusta, pues afectan directamente a estudiantes, trabajadores informales y familias de bajos ingresos. El transporte, que debería ser un derecho accesible, se convierte en un lujo difícil de sostener.
Promesas incumplidas y el alza más dura del transporte público en Colombia
El disgusto ciudadano en Cartagena se intensifica tras el incremento de $5.000 en Transcaribe y $400 en el transporte colectivo urbano. La gerente de Transcaribe había asegurado que el alza sería cercana a $100, pero la realidad golpeó con la tarifa más elevada del país. Los cartageneros sienten que fueron engañados y que la movilidad se ha convertido en un lujo inaccesible.
El servicio, además de caro, es deficiente: poca frecuencia, recorridos cortos y tarifas que superan las de otras ciudades. Mientras en Bogotá el aumento fue de $350 (10,9%), en Medellín de $400 (11,9%), en Cali de $300 (9,4%), en Barranquilla de $400 (12,1%) y en Bucaramanga entre 11% y 20%, Cartagena lidera con el incremento más lesivo. La indignación popular refleja un rechazo contundente a las decisiones oficiales que afectan directamente a las clases trabajadoras y populares.