Foto: captura de pantalla
Tunja se convierte en escenario de rechazo ciudadano contra Uribe y su candidata Valencia
Consignas por Cepeda presidente marcan el pulso político en tierras antes dominadas por paramilitares
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 12: 44 pm.
En Tunja, Boyacá, la visita de Álvaro Uribe y la candidata Paloma Valencia se convirtió en un retrato de la decadencia política del uribismo. Lo que antes eran plazas seguras para el Centro Democrático, hoy son escenarios de confrontación y rechazo abierto. La ciudadanía salió a las calles no para acompañarlos, sino para abuchearlos, gritarles “¡Fuera paracos!” y recordarles las atrocidades del pasado. Entre las consignas más repetidas se escuchó con fuerza: “Se vive, se siente, Cepeda presidente”, reflejando el giro de las mayorías hacia nuevas opciones políticas.
En #Tunja #Boyacá también recibieron al sociópata genocida #ÁlvaroUribe como se merece, con rechazo, con repudio. pic.twitter.com/hp2kVtZGvj
— Antonio🌹🥑🐝♻️🐱🇨🇴 (@AntonioCR1974) January 21, 2026
Uribe, otrora figura central de la política nacional, recorre ahora pueblos y ciudades acompañado casi en soledad por Valencia. La escena es repetitiva: donde llegan, los reciben con gritos, con pancartas y con la memoria viva de las víctimas. En Tunja, tierra que históricamente fue bastión de sectores paramilitares y del Centro Democrático, el rechazo fue contundente. La gente los confrontó directamente, les recordó sus prontuarios y los sacó del lugar entre abucheos.
Uribe está en decadencia. Después de ser un hito en Boyacá, hoy anda solo por Tunja. La gente lo ignora. Después de ser el gran Colombiano, hoy no lo voltean ni para escupirlo. pic.twitter.com/ZFaycl6Rs3
— René Jiménez (@elReneJimenez) January 21, 2026
La imagen de Uribe y Valencia caminando sin respaldo masivo, enfrentando la indignación popular, simboliza el ocaso de un estilo político que ya no convence. Las mayorías parecen haber entendido que el modelo uribista no es viable ni sostenible. Lo que antes se imponía con discursos de fuerza, hoy se derrumba frente a la voz ciudadana que exige transparencia y justicia.
El episodio en Tunja confirma una tendencia nacional: el uribismo se enfrenta a un rechazo creciente, incluso en territorios donde antes se sentía seguro. La política de los “delfines” y de las élites se desgasta, mientras nuevas consignas marcan el rumbo de las calles.
En Duitama, Boyacá, sacaron corriendo a Álvaro Uribe. El pueblo despertó. pic.twitter.com/uYaTCe18sA
— León (@leaote) January 21, 2026