BAYERN MÚNICH ESTALLA CONTRA EL ARBITRAJE: DOS DECISIONES QUE CAMBIARON LA SEMIFINAL

Foto: captura de panatalla

  • El reclamo por la expulsión de Nuno Mendes encendió la polémica en el Allianz Arena.

  • La mano de Joao Neves dentro del área desató furia y cuestionamientos en Baviera.

POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO

Cartagena de Indias, D.T. y C. 06:34 p.-

El Allianz Arena se convirtió en un hervidero de reclamos y tensión durante la semifinal de Champions League entre Bayern Múnich y PSG. Con apenas 29 minutos de juego, Konrad Laimer avanzaba con la pelota cuando el balón impactó en el brazo de Nuno Mendes, defensor portugués que ya estaba amonestado desde el minuto ocho. Los jugadores bávaros exigieron la segunda amarilla y la expulsión, pero el árbitro decidió no sancionar la acción, generando un primer estallido de protestas.

La polémica no terminó allí. Minutos más tarde, Vitinha intentó despejar el balón y este terminó golpeando de lleno en el brazo extendido de Joao Neves dentro del área. La jugada fue evidente para los futbolistas y aficionados locales, que reclamaron penal de inmediato. Sin embargo, ni el juez principal ni el VAR consideraron punible la acción, amparándose en la interpretación de la regla 12.1 del IFAB, que establece que “siempre y cuando sea por un movimiento justificado, está aceptado que un jugador que amplía volumen de forma antinatural toque la pelota con la mano”.
Con esta mano de  Nuno Mendes se inicia el polémico arbitraje donde evita expulsión pese a reclamos furiosos del Bayern en semifinal.

Las decisiones arbitrales dejaron al Bayern sin penal ni expulsión en semifinal decisiva.

La explicación oficial se sustentó en que la jugada comenzó con un despeje controlado de Vitinha y que el impacto en el brazo de Neves fue instintivo, sin intención de ampliar volumen de manera sancionable. Según las Reglas de Juego, no hay mano si el balón golpea la extremidad de un jugador tras ser jugado por un compañero, siempre que no derive en gol directo ni en ocasión manifiesta.
El empate 1-1 clasificó al PSG a la final, pero dejó un sabor amargo en Múnich. Las dos decisiones arbitrales se convirtieron en el centro del debate y alimentaron la sensación de injusticia en el cuadro bávaro, que reclamó con vehemencia lo que consideraba sanciones claras. Una vez más, el arbitraje quedó bajo la lupa en una instancia decisiva del torneo más prestigioso de Europa, con interpretaciones que marcaron el rumbo de la eliminatoria y dejaron heridas abiertas en la hinchada alemana.

 

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