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Colombiano mató brutalmente a la gata Nala en España y será deportado sin cárcel
Abelardo de la Espriella defendió prácticas crueles contra gatos, hoy candidato presidencial cuestionado
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. -12.55 am-.
El caso de Andrés Camilo Candelo Pino, ciudadano colombiano natural de Cali, ha desatado indignación internacional. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Torrevieja ordenó su expulsión inmediata tras aceptar los cargos de maltrato animal con ensañamiento y violencia vicaria.
Candelo atacó brutalmente a Nala, la gata de su expareja, con un palo de escoba y más de veinte golpes en la cabeza, seguido de patadas cuando ya estaba inerte. El video del ataque se viralizó en redes sociales y movilizó a colectivos animalistas que exigieron justicia.
La condena se ejecutará con deportación a Colombia y prohibición de ingreso a la Unión Europea por cinco años. Sin embargo, la decisión de expulsión en lugar de cárcel genera temor: Candelo quedará libre en Colombia, un peligro para mujeres y animales.

Abelardo de la Espriella carga con denuncias, extravagancias y un pasado criminal silenciado
Este caso revive el recuerdo de Abelardo de la Espriella, abogado y actual candidato presidencial, quien en entrevistas reconoció haber puesto pólvora y voladores a gatos en su juventud, calificándolo como “travesura”. La sociedad no puede normalizar estas conductas crueles.
De la Espriella no solo arrastra ese pasado de crueldad animal, sino también un prontuario de demandas y cuestionamientos: vínculos con narcotráfico, participación en el escándalo de DMG, acusaciones de apropiación indebida de dinero y una carrera marcada por extravagancias mediáticas. Su estrategia política ha sido clara: saturar la opinión pública con discursos incendiarios y polémicas para desviar la atención de su historial.
La indignación es doble: mientras España expulsa a un agresor de animales, en Colombia un personaje con antecedentes de crueldad y cuestionamientos pretende llegar a la presidencia. Algunos lo quieren premiar con el poder, pese a su prontuario.
La sociedad debe rechazar a quienes normalizan la violencia y buscan gobernar Colombia
El 31 de mayo, algunos colombianos se aprestan a votar por un candidato que carga con denuncias, críticas y un historial incompatible con la ética pública. Este paralelo entre Candelo y De la Espriella es una advertencia: la violencia contra los más indefensos revela la verdadera naturaleza de quienes la ejercen.
La Sociedad Protectora de Animales y las organizaciones civiles deben pronunciarse con firmeza. No se trata solo de defender a los animales, sino de advertir sobre el perfil ético de quienes buscan gobernar. La crueldad contra gatos, la violencia vicaria y los antecedentes judiciales no pueden ser borrados con discursos populistas ni con estrategias mediáticas.
Colombia no puede normalizar el horror. Rechazar a estos delincuentes es un deber ciudadano. La memoria no debe ser manipulada: Abelardo de la Espriella, el “matagatos”, no puede aspirar a ser presidente de un país que merece líderes íntegros.
📸 Pie de foto crítico (12 palabras): Candelo mató a Nala y De la Espriella quiere gobernar Colombia.
La crueldad contra animales refleja peligros mayores en líderes políticos cuestionados.
Versión del otro matagatos con sus propias referencias de sus crímenes
https://www.facebook.com/reel/942719201921960