Foto: crédito escenario tv1.
El conductor denuncia la ingratitud popular, advierte hambre como castigo y exige reflexión nacional.
Beneficiados por salarios y subsidios olvidan dignidad, votan contra Petro y abrazan retroceso político.
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. -12:11 pm-.
En un video cargado de frustración y reflexión, un conductor colombiano expone la paradoja de quienes, habiendo recibido mejoras salariales, subsidios y dignidad laboral bajo el gobierno de Gustavo Petro, ahora apoyan a Abelardo de La Espriella. Con tono crítico, señala a trabajadoras domésticas, vendedores de empanadas, taxistas y camioneros que, pese a beneficiarse directamente de políticas sociales y económicas, deciden votar contra sus propios intereses.
El mensaje es contundente: “Si no entienden la dignidad, habrá que darles hambre”. El conductor denuncia la ingratitud y la falta de conciencia política de sectores populares que, en lugar de valorar los avances en salud, Sisben, salarios y condiciones laborales, se inclinan por candidatos que representan retrocesos y riesgos para el bienestar colectivo.
La intervención se convierte en un llamado a la reflexión nacional. El 21 de junio, insiste, será un día decisivo: Colombia debe elegir entre continuar con un proyecto que busca dignidad y justicia social, o caer en el hambre y la deshonra por apoyar a quienes desmontan los beneficios conquistados. Su discurso, visceral y explosivo, refleja la tensión de un país dividido entre memoria y manipulación, entre avances tangibles y la tentación de retroceder.
CONTEXTO DE ESCENARIO TV1
“Tú no mereces el salario mínimo más alto en la historia de Colombia. Tú no mereces que ya no te paguen de menos cuando trabajas de noche, porque ahora la jornada nocturna empieza a las 7 de la tarde y se paga lo que corresponde. Tú no mereces que el dominical y el festivo se reconozcan al 100%.
Tú no mereces las 42 horas semanales para llegar a tu casa y ver a tus hijos. Tú no mereces que tu hijo médico interno ya no trabaje gratis. Tú no mereces que el soldado tenga salario digno y ración decente. Tú no mereces que el patrullero no aguante hambre. Tú no mereces que la madre comunitaria sea empleada pública con derechos.
Tú no mereces que tu abuela reciba 230.000 pesos en vez de 80.000. Tú no mereces que 700.000 madres cabeza de hogar reciban 500.000 pesos en vez de 160.000. Tú no mereces la reforma pensional que garantiza protección en la vejez. Tú no mereces la reforma agraria que tituló más de dos millones de hectáreas.
Tú no mereces que la pobreza multidimensional haya bajado al 9,9%. Tú no mereces haber sacado de la pobreza a más de un millón 600 mil colombianos. Tú no mereces que la inflación de alimentos haya caído del 25% al 6%. Tú no mereces que la mortalidad infantil y materna se reduzca. Tú no mereces los fletes justos para el camionero. Tú no mereces que Colombia sea referente mundial en protección ambiental.
Eso es lo que te dicen los que el 21 de junio quieren devolverte al país de antes. Un camionero lo entendió recorriendo Colombia de punta a punta. La pregunta es: ¿y tú?”