Foto: FCF
Colombia venció a Ghana con inteligencia, presión alta y ocupación de espacios, rumbo firme hacia octavos.
La Tricolor clasificó con autoridad, figuras sólidas y un gol decisivo de Arias que ilusiona al país.
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. -12:12 am-.
Colombia eliminó a Ghana con un triunfo de autoridad y se clasificó a los octavos de final del Mundial 2026. El 1-0 en Kansas City, obra de Jhon Arias, significó mucho más que un simple resultado: fue la confirmación de un equipo que juega con inteligencia, que sabe temporizar y ocupar espacios, y que entiende que los Mundiales se ganan con competitividad más que con talento aislado.
Colombia se convierte en la única selección que juega en los tres países anfitriones.
La Tricolor dominó el partido desde el inicio. Ghana nunca remató al arco y Camilo Vargas fue un espectador más. La defensa, liderada por Davinson Sánchez, mostró solidez y anticipación, mientras Gustavo Puerta se consolidó como patrón del mediocampo. La presión alta y la amplitud por los carriles laterales fueron armas constantes, con Daniel Muñoz y Johan Mojica proyectados en ataque.
El gol llegó temprano, a los 14 minutos, tras una jugada que reflejó la voracidad ofensiva: Luis Suárez, ingresado por la lesión de Jhon Córdoba, ganó por la derecha y envió un centro que Arias definió por la izquierda. Esa capacidad de atacar por ambos costados fue un sello del primer tiempo, en el que Colombia generó varias opciones claras y desbordó a una Ghana sin respuestas.
La Tricolor fue sólida, ocupó espacios y presionó alto, demostrando madurez táctica en Kansas City.

Néstor Lorenzo, consciente de lo que significa avanzar en un Mundial, tomó decisiones fuertes. Sacó a James Rodríguez en el entretiempo para dar entrada a Richard Ríos, más dinámico y corrosivo en la recuperación. El técnico argentino busca transformar la imagen histórica de Colombia: de un equipo talentoso pero poco táctico, a uno serio, competitivo y capaz de sostener partidos sin regalar nada.
El triunfo también tuvo un sabor especial: fue contra Carlos Queiroz, técnico de Ghana, recordado por su frustrante paso por Colombia. Esta vez, la Tricolor mostró que aprendió de sus errores y que está lista para escribir una historia distinta.
La clasificación a octavos tiene un matiz único: Colombia será la única selección en disputar partidos en los tres países anfitriones —México, Estados Unidos y Canadá—, un recorrido que obliga a su hinchada a una peregrinación inédita. El próximo desafío será Suiza, el martes en Vancouver, un examen que pondrá a prueba la solidez defensiva y la capacidad de definición.
En la memoria del fútbol colombiano aún pesa la eliminación en Italia 1990 contra Camerún, con la recordada jugada de René Higuita y el gol de Roger Milla. Aquella derrota dejó la sensación de que el equipo estaba para más. Hoy, contra otro africano, Colombia jugó para no reprocharse nada. La victoria contra Ghana fue clara, sin sufrimiento, y con la convicción de que este Mundial puede ser el mejor de su historia.
La prensa internacional ya destaca la madurez táctica de la Tricolor. Colombia no se conforma con octavos: siente que puede llegar más lejos. Con Arias como goleador, Puerta como líder del mediocampo y Davinson como bastión defensivo, el equipo transmite seguridad y hambre de gloria. La ilusión está viva y el país sueña con que este sea, finalmente, el Mundial inolvidable.
Este sábado comienzan los octavos del Mundial 2026, con duelos decisivos y emociones al límite.
