Foto: cortesía HUC
Suspensión de servicios golpea a miles de afiliados en Cartagena y Bolívar
Crisis financiera del sistema de salud deja pacientes sin atención especializada
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C.- 12,02 am.
La crisis financiera que atraviesa el sistema de salud colombiano sigue reflejándose en la prestación de los servicios. La E.S.E Hospital Universitario del Caribe, centro de referencia de mediana y alta complejidad del departamento de Bolívar, anunció la suspensión de la atención para los afiliados de Coosalud EPS, soportado en el incumplimiento del pago de obligaciones económicas pese a las diversas gestiones de cobro realizadas sin respuesta efectiva.
La institución precisó que la única excepción será la prestación de los servicios de urgencias vitales, obligación que continuará cumpliéndose conforme a la normatividad vigente. Esta medida busca proteger la estabilidad financiera del centro asistencial y garantizar la continuidad de la atención para todos los pacientes que dependen de sus servicios.
Impacto regional en la atención hospitalaria
La decisión afecta directamente a usuarios de Cartagena, Bolívar y otros departamentos del Caribe que llegan diariamente en busca de atención especializada. La E.S.E reiteró que su prioridad es seguir garantizando un servicio oportuno, humanizado y responsable, pero advirtió que la falta de pagos amenaza la sostenibilidad de la institución y la calidad de la atención.
Antioquia también sufre por incumplimientos de Coosalud EPS
En Antioquia, la situación con Coosalud EPS refleja un panorama igualmente crítico. Hospitales de mediana y alta complejidad han denunciado retrasos sistemáticos en los pagos, lo que ha generado acumulación de deudas y dificultades para sostener la operación. La crisis se traduce en limitaciones para la atención de pacientes, reducción de insumos médicos y presión sobre el personal de salud.
Las razones de este colapso financiero apuntan directamente a la gestión del gerente Jaime González, señalado por múltiples actores del sector como responsable de la falta de planeación y de la ausencia de respuestas claras frente a los compromisos adquiridos. La incapacidad de la EPS para cumplir con sus obligaciones ha encendido alarmas en Antioquia, donde la continuidad de los servicios está en riesgo y los pacientes enfrentan un futuro incierto.
Jaime González convirtió a Coosalud en botín privado, dejando millones de pacientes abandonados

La corrupción de Jaime González hundió a Coosalud y dejó millones sin salud
La crisis de Coosalud EPS tiene un rostro claro: Jaime Miguel González Montaño, expresidente de la entidad, señalado como el arquitecto de un desfalco que superó los $200.000 millones y que hoy deja a más de 3,3 millones de afiliados en la incertidumbre. Bajo su mando, la EPS respaldó ilegalmente un crédito privado con recursos públicos de la salud, decisión que evaporó las reservas técnicas y abrió un hueco financiero de más de $860.000 millones.
La responsabilidad de González no se limita a la mala administración: enfrenta 36 procesos judiciales por delitos que van desde administración desleal hasta homicidio culposo. Además, se descubrió una red de empresas vinculadas que desviaban recursos mediante contratos cruzados y simulaciones de cartera, consolidando un esquema de corrupción corporativa.
Mientras los pacientes multiplicaban tutelas y PQR por falta de atención, González blindaba su círculo cercano con millonarios contratos. El resultado: una EPS quebrada, usuarios desprotegidos y un sistema de salud golpeado por la irresponsabilidad de un directivo que convirtió la confianza pública en botín privado.
La caída de Coosalud no es un accidente: es el legado directo de decisiones calculadas, ilegales y profundamente irresponsables de Jaime González.