¿SALUD TOTAL O SALUD MORTAL?

Fotos: El Polideportivo
  • EPS convertidas en negocios privados, mientras los pacientes agonizan en tortuosos y saturados espacios sin atención.

  • El presupuesto histórico se esfuma en las entidades, la salud de los usuarios sigue sin mejorar

POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO

Cartagena de Indias, D.T. y C. 07:30 p.m.

Este relato tiene una amalgama de noticia, crónica, opinión, análisis, etc. La odisea para plasmarla en estas líneas suele ser a veces una reflexión sin consecuencias. Solo busco hacer unos pequeños párrafos de las aventuras por la salud, que está en manos de la politiquería, de algunos políticos corruptos, que suelen decir que trabajan por la salud de los colombianos, y en el recinto legislativo, dan la patada en el trasero a millones de usuarios del país.
Hace 12 días, la EPS Salud Total le negó la atención a mi hija. Por más de 10 horas no fue atendida. Debió trasladarse a otra EPS, y fue peor el remedio. Llegó a Gestión Salud, o Clínica San Fernando, como la he conocido por fuera. Jamás había ingresado, buena presentación, pero colapsada, como están todas en Cartagena de Indias.
Después del pésimo tratamiento, de permanecer más de 48 horas en una silla de ruedas, le dieron de alta. Eso sí, ese servicio deplorable es para todos; los que peor parte llevan, son los ancianos, muchos de 80 o 90 años, en una silla de ruedas, por días, y niños con igual tratamiento, con el infortunio para mi hija, que empeoró. Nuevamente en Salud Total, la remiten a la Clínica Nuestra y, posteriormente, esa ruta nos llevó en una madrugada a la Clínica Cardiología del Bosque.
Filas interminables en Audifarma, reflejo cruel del colapso sanitario nacional.
Filas interminables en Audifarma, reflejo cruel del colapso sanitario nacional.
Como hay que reclamar medicinas, las torturas para los pacientes no paran. En la entrega de medicamentos encontré la misma novela, el mismo capítulo: filas interminables, una tortura total. Todas las Audifarmas están saturadas y solo una atiende 24 horas, de las 5 de la ciudad. Lo peor son las horas eternas, 4 o 5 para reclamar una medicina, como me tocó ayer martes y hoy miércoles 12 de agosto. Conclusiones  finales de esas esperas, no entregan la medicina completa.
Los señores de Audifarma, fundada en Pereira por Giovay Mesa de Medellín y William Salazar de Pereira. El Gobierno saliente señaló a esta entidad como uno de los mayores gestores farmacéuticos del país, como responsable de un supuesto acaparamiento de fármacos.
El Ministerio de Salud y Protección Social interpuso una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación contra la compañía por el delito de acaparamiento, argumentando que la empresa retenía en sus bodegas miles de unidades de medicamentos sin distribuirlos.
  • Cartagena, ciudad turística, pero sus clínicas parecen cárceles para enfermos y familiares.

El gobierno saliente de Gustavo Petro aumentó el presupuesto asignado para el aseguramiento y giro a las EPS, pasando de unos $62,3 billones en 2022 a cerca de $99,5 billones y más de $100 billones hacia el cierre de su periodo en 2026. Esto representa un incremento superior al 40%. El Ejecutivo sostuvo que este incremento masivo demostraba que el sistema no estaba desfinanciado y que se giraron billones de pesos históricos a través de la ADRES.
Pero los dueños del negocio ahora están envalentonados con el presidente entrante, elegido ilícitamente, que les prometió continuidad. La salud, sin embargo, sigue siendo un campo de batalla donde los pacientes son víctimas y las EPS se blindan con cifras y evasiones.
  • Los dueños de la salud celebran utilidades, mientras los pacientes cuentan desgracias.

La ciudad que se vende como destino paradisíaco muestra otra cara: hospitales colapsados, pasillos convertidos en salas de espera eternas, y pacientes que sobreviven más por resistencia que por atención médica. El contraste es brutal: mientras afuera se promociona el Caribe como un lugar de descanso, adentro se vive un infierno de abandono, y así tiene el descaro de pedir más plata a lo que el ilícito les prometió, hasta con una ministra con experiencia en… salud, pero de las EPS, no de los usuarios o pacientes.
Los gobiernos anteriores —desde Pastrana hasta Duque— advirtieron dificultades en el manejo de las entidades de salud. Santos, con su Nobel de Paz, no logró pacificar el caos hospitalario. Uribe, señalado por la justicia, dejó un sistema más debilitado. Petro, el estadista, aumentó el presupuesto, mejoraron las cifras, que los medios desconocen y tergiversan, pero la realidad en las EPS no cambió. Hoy, con un nuevo mandatario cuestionado, el panorama es aún más incierto.
La paradoja es evidente: mientras los informes financieros muestran utilidades crecientes, los testimonios de pacientes revelan tragedias cotidianas. El sistema se sostiene en cifras, pero se derrumba en humanidad. La salud, que debería ser un derecho, se ha convertido en un suplicio. Los pacientes no necesitan estadísticas, necesitan atención, respeto y dignidad, por la que el gobierno anterior luchó y el Congreso, (Comisión 7) le negó.
Pacientes atrapados en filas interminables, reflejo cruel del sistema de salud.
Comparte en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *