Es la columna de Javier Ramos del diario El Universal de Cartagena en las paginas editoriales.

En la columna pasada quise, en primer lugar, mostrar que la percepción que la mayoría tiene sobre el periodismo que se hace en la ciudad es que el oficio no está cumpliendo ante las necesidades de la sociedad. Luego me preguntaba qué tanta responsabilidad tenemos los periodistas en toda esta crisis político administrativa que ha sufrido la ciudad; y qué podemos hacer desde el oficio para evitar que esa historia se repita, sobre todo ahora que además de los medios tradicionales, han nacido una variedad de portales digitales creados por periodistas y otros que no lo son.
El miércoles pasado visité al maestro Juan Gossain, quien ese día cumplía 50 años en el periodismo, por lo que aproveché para que me contestara esas preguntas. Dice, con la jocosidad que lo caracteriza, que los pecados del periodismo son tres: mentir, mentir y mentir. “En todas las redacciones debería haber un aviso único, en letras gigantes, que dijera: ‘La verdad por encima de todo’. La verdad es la base de la ética; de ahí arrancan las demás virtudes: la responsabilidad, la imparcialidad, incluso la oportunidad”.
“Los periodistas viejos que vimos nacer las redes sociales nos entusiasmamos porque eso iba a ser el gran apoyo del periodismo, pero terminaron convertidas en masificación de la mentira y de la manipulación, y los medios tradicionales, lejos de ayudar a corregir eso, lo heredaron, porque como las redes son instantáneas, el camino es consultarlas, ¿consultar la mentira?, por Dios, eso es el suicidio”.
Don Juan, -intervengo- pero estamos en plena campaña electoral y vemos que hay periodistas que en sus medios se han convertido en caja de resonancia de los políticos, y sin rigurosidad ni análisis se publican boletines de prensa sin cambiar una coma; eso no ayuda. “Tú eres muy discreto con algunos de nuestros colegas. Lo que se volvieron fue cómplices. Y uno puede saber, por lo que lee o escucha, si un candidato pagó o no por esa información”.
“En cuanto al panorama político de Cartagena, pienso que no puede haber buenos electores donde no hay buenos candidatos, ni puede haber buenos candidatos donde no hay buenos electores que los escojan.
Un domingo de elección, las clases más pudientes se levantan muy temprano pero no a votar, sino a pasar el día de descanso a las islas; las clases más pobres y populares se levantan a vender el voto, pero lo cínico es que al día siguiente se encuentran ambos en el parque de Bolívar a hablar mal de lo que pasó el día anterior, como si no tuvieran nada que ver; es absurdo.
La tolerancia de los medios con eso durante tantos años condujo al desastre. La prensa tenía que ser el pregonero que decretara la alarma, se dejó correr la situación y llegamos a esta crisis monstruosa. Ahora, hay que crear un ciudadano nuevo, para que cree a su vez unos gobernantes nuevos. Es difícil, pero se empieza con la unión de todos: los gremios, los medios de comunicación, la academia, las iglesias, las Juntas de Acción Comunal. Hay que comenzar a formar el ciudadano nuevo, para que ese ciudadano escoja bien”.
Periodista. Magíster en Comunicación. Twitter: @javieramoz