Fotos: tomada de RR. SS para ilustració. seguimiento.co
El ritmo de la intolerancia crece en la heroica cuando el tic tac del tiempo se escucha en las superiores, en la cartera, el celular o el bolsillo, cuando llegan las autoridades los registros de los números o las vueltas de los minuteros del reloj se ha registrado infinidad de veces.
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 09:59 am.
Hoy es sobre un cuadrilátero imaginario en una céntrica calle del Centro Histórico de Cartagena, como en cualquier barriada popular, cuando un chiquillo desocupado o el que le roban los dulces, o su venta diaria, el taxista intolerante contra el pasajero imprudente, o el pasajero reclamante de abusos, un caminante o drogadicto u oficinista alicorado o porque no un informático emproblemado se mide a golpes mientras una multitud exaltada se arremolina alrededor de los contendientes de esta velada organizada por el controvertido destino.
Ninguna pelea o enfrentamiento es bueno o agradable, pero también hay que significar, y no es misoginia o machismo, las grescas o rivalidades de mujeres no lucen se ven desagradables y si es en la calle, terrible.
Hoy fueron mujeres, mujeres que facturan o no como la canción de Shakira, no interesa si son o no son empleadas, a fin de cuentas todas las que aparecen en el “litigio” callejero, se ven que deben devengar o cobrar para vestir elegantemente como se aprecia en el video grabado de cualquier amater o profesional de camaras.
El ritmo de la intolerancia crece en la heroica cuando el tic tac del tiempo se escucha en las superiores, en la cartera, el celular o el bolsillo, cuando llegan las autoridades los registros de los números o las vueltas de los minuteros del reloj se ha registrado infinidad de veces.
No es culpa de la Policía o quizá si, alguna responsabilidad, el tiempo lo dirá, el vigilante que armado de una tonfa en su derecha sin usar, si, de las administraciones inoperantes, o de las estrategias para bajar esos ritmos acelerado y bélicos de la vida, revisen, revisen y hacer correctivos.
Peleas hay por todos lados, pero ese no es el lugar, en el lugar equivocado como la publicidad de los mundiales, esa no es la que se debe dar: La Cartagena diurna y nocturna debe estar plasmada de cultura material en inmaterial, de bellezas monumentales que hagan los de de carne y hueso, las que usan las neuronas, o de lo que hacen, como las murallas, que dejaron plasmadas para que hoy ser parte de esa cultura de nuestros ancestros que obligados debieron levantar o construir y hoy son parte de nuestra historia, de nuestro patrimonio histórico y cultural.
Se requiere con urgencia que las medidas tengan control, las que se implementan por ahora no marcan diferencia, marcan registros en la policía y la fiscalía, o en las paginas de sucesos y judiciales de nuestros medios.
Estamos fallando en cultura, tolerancia, en el respeto, convivencia y valores generales. algo está pasando. ¡ ES HORA DE CORREGIR!.