Foto: cortesía
Las Palmas convierte el dolor en tambora: el Festival del Retorno marca un antes y un después en los Montes de María.
De la masacre al baile sabanero: comunidad revive su identidad con arte, memoria y resistencia cultural.
POR: EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 01:11 pm.
Atrás quedó el silencio impuesto por la violencia. Este fin de semana, el corregimiento Las Palmas celebró por primera vez su Festival del Retorno, una iniciativa respaldada por la Gobernación de Bolívar y liderada por la comunidad, con el acompañamiento de la Fundación Casa de la Cultura de Las Palmas.
El evento marca el inicio de un proceso de recuperación cultural tras décadas de conflicto armado. Las calles se llenaron de música, color y tradición, en una jornada que reafirmó la identidad montemariana y el poder de la memoria viva.
Memoria que resiste
Durante el conflicto, Las Palmas fue uno de los territorios más golpeados por la violencia. En 1999, masacres, desplazamientos y amenazas obligaron a más de 500 familias a abandonar sus hogares. Dos décadas después, el corregimiento resurge como símbolo de resiliencia, gracias al Plan Integral de Reparación Colectiva y el Plan de Retornos y Reubicaciones.
“El paso de esta iniciativa del sueño a la realidad representa una victoria para la memoria, la cultura y la dignidad de nuestros pueblos”, afirmó Iván Sanes Pérez, secretario de Paz, Víctimas y Reconciliación de Bolívar.
Una fiesta para sanar
El Festival del Retorno fue una explosión de arte, gastronomía, música y expresiones culturales. Se rindió homenaje a Julio Fontalvo, impulsor de la identidad cultural local, y se presentaron artistas como Robert Landero y la Súper Banda 13 de Diciembre, que pusieron a bailar a todos al ritmo de la música sabanera.
Las calles se llenaron de vida, sonrisas y aplausos. Los talentos del territorio mostraron su arte y la comunidad se reencontró con sus raíces, en una celebración que reafirmó la fuerza cultural de los Montes de María.
Liderazgo que transforma
El éxito del festival fue posible gracias al trabajo incansable de la Casa de la Cultura de Las Palmas y de líderes comunitarios como José María, Alina, Fidel, Pedro y Blanca Sierra, quienes con su gestión lograron convertir el evento en una verdadera fiesta de unión, memoria y esperanza.
Durante el encuentro, la comunidad expresó su gratitud por el apoyo recibido y por la posibilidad de volver a reunirse en torno a sus símbolos, tradiciones y costumbres.
Cultura como lenguaje de paz
Las Fiestas del Retorno no solo rescatan la tradición: consolidan un espacio de diálogo, reconciliación y orgullo colectivo. La cultura vuelve a ser el lenguaje de la paz, y Las Palmas, un epicentro de resistencia creativa.