Por Gustavo Morales
Especial para El polideportivo

“Mediante la mentira, el hombre aniquila su dignidad como hombre”
Immanuel Kant. Filósofo Prusiano. (1724 – 1804).
*Después que la periodista Vicky Dávila revelara a través de la W Radio los audios donde se escuchan conversaciones relacionadas con las presuntas coimas, porcentajes, deudas por la campaña electoral del candidato de ese entonces señor Dumek Turbay Paz, brincadera (no cumplimiento de acuerdos económicos y contractuales), más el rosario de órdenes de prestaciónes de servicios y de contratos entre otros, esto provocó tres acciones.
Una la de los desplazamientos de los organismos de control nacional, otra a una convocatoria de rueda de prensa y a declaraciones del gobernador encartado a través de noticieros televisivos locales y regionales, y la última la aclaración o rendición de cuentas del senador Lidio García Turbay a la plenaria del Senado con un discurso tipo sacerdotal por las reconocidas iteraciones, por largas interrupciones de la narrativa, las descripciones frías y sin emoción y, en general, por una calidad literaria pobre.
Salir a la luz pública lo que de oídas o de secretos a voces se ha venido comentando hace más de tres décadas en Cartagena y en el departamento de Bolívar, ha generado la mayor “peladera de cobre” que nunca antes se había visto y oído en la ciudad.
A un pensador callejero y dicharachero le escuché decir: “Todo aquel que defiende la corrupción es porque ha estado comiendo de ella, así que también es cómplice porque trata de defender lo indefendible”, me dejó pensando!!
Lo único cierto de esos audios es que revolvieron el cotarro electoral y político en Bolívar y en Cartagena, hasta el punto que hay calificativos de “mitómanos” como si los políticos en general no lo fueran, y epítetos de “locos” hablando según locuras.
Lo cierto de esta tormenta política es que a quienes saben por dónde le entra “la miel a la cañandonga”, no sorprende para nada lo revelado en los asquerosos audios, y es aquí cuando se cumple el concepto que cuando hay conflictos entre políticos y financistas, es que cuando toda la forma de hacer corrupción se destapa y se echan los “trapitos” al aire, de manera que no queda títere con cabeza.
Hasta hoy, y de acuerdo con lo dicho por los encausados, supuestamente aquí no ha pasado nada, dando a entender que los incriminados producto de los audios revelados sufrieron una transformación de políticos a sacerdotes, y que Bolívar y Cartagena son santuarios electorales.