Llegar a una cita o a una atención de urgencia en nuestros centros hospitalarios, clínicas o puestos de salud, por decir estas solamente, de primer, segundo o tercer nivel es una de las odiseas cotidianas de nuestra querida Colombia. Para sus queridos hijos, esa es la herencia de la perversa ley 100 del gobierno de Gaviria y puesta en marcha durante la administración Samper, que el hoy senador Álvaro Uribe, convirtió la salud en un negocio privado, tan rentable, no solamente para invertirlo en salud, fincas, centros comerciales, bancos, etc.
Pero esas es otra historia, hoy quiero hacer referencia a una herencia de la bendita ley 100, el negocio socio de unas pocas familias en acción por el dinero que pagamos los colombianos, para que otros se gocen nuestro sudor de la frente y de frente para robarnos. Si claro hay que pagar, o sea los que pagamos y a los que no pagan, por que el gobierno de nuestra plata paga el de los otros, los subsidiados, en el gràn negocio de la salud.

La historia sucede cotidianamente, pero como pasa casi en todas, o en la mayoría de las EPS, haré referencia solamente a la Salud Total, hoy, ¡¡¡Salud Mortal!!!. La que dice que la salud no es a medias, debe ser total. Y ya no es total, ni a medias, es una verdadera aventura, drama, penalidad, tragedia, sufrimiento recibir una servicio, de cualquier nivel.
A un usuario le pueden tomar un día, 15 horas, 10 horas 5 horas, hay moras para todos los clientes, si el paciente no reclama, pueden morirse, y “no pasa nada” en la clínica, si el paciente enfermo no tiene quien le ayude, puede estar tranquilo, que ahi lo atienden a la hora que les da la gana. Si al llegar a la clínica, el dolor o enfermedad es notable,o es grave, debe esperar, esperar, y si se descuida esperando, esperando se queda que lo atiendan en la EPS Salud Total, en el otrora una de las mejores, lo cogerà la noche o el dìa esperando que lo atiendan.
Esa es la plena realidad de los pacientes de la EPS, que se volvió sencillamente mala, super mala, para atender a sus afiliados, los tienen en exceso de espera, y los empleados no dan abastos para la atención, no es problema de ellos, de los médicos, a quièn se le pueden quejar los pacientes, pero algunos terminan dándoles la razón a los pacientes.
Eso me paso, en las oportunidades que me demoraron, dialoguè con los galenos y ellos atinan a decir, que tengo la razón. Muchos afiliados y pocos médicos.
Fui testigo en múltiples oportunidades de la pésima atención de la EPS que tiene más oficinas que clínicas. Los pacientes se quejan, y yo, tambièn me quejo, me he pasado varias veces esperando atención para mi hija y para mi, por horas y horas, ni las protestas sirven, muchas caras desesperadas, largas, adormitadas, con el dolor a espaldas, como sea, deben acomodarse y quejarse, para ser atendidos en jornadas eternas, parece que el sol nunca asomarà ni las alarmas sonarán.
Pregunte a muchos paciente sobre las horas que llevaba esperando y uno de ellos, que no quiso identificarse, me comentó cuando eran pasadas las 11 de la noche: “llegué esta mañana desde al 7 de la mañan y miré, que son más de la 11 de la noche y no me atienden, muchos de los preguntados llevan más de 10 horas esperando y no los atienden aùn es decir, esto es criminal, estos es macabro, infernal, otros llevan pocas horas, -en una clínica, un minuto es una eternidad y ya se siente la molestia.
Vigilantes secuestrador y vulgar.
Me sentí secuestrado por algunos minutos por el vigilante de turno, de Salud Total de Santa Lucía. Realicé algunas entrevistas, en audio y videos en días diferentes, la atención siempre es de mala calidad por la demora, hay que hacer largas horas de espera para la atención y para entregar la medicina.
Con los pacientes inconformes, algunos con reclamos débiles, o se muestran temerosos, por que no conocen los derechos. El vigilante cuando se dirigió a mi, me expresò que no podía grabar, que apagara el celular, hice caso omiso a sus recomendaciones, me intento sacar, no le permití, después me cerró la puerta y por varios minutos, me sentí secuestrado, o nos sentimos secuestrados,
Después de no permitir la salida a nadie, a ninguno, cuando intente llamar al cuadrante del lugar abrió la puerta, me tiro un manotazo para impedir que grabarà.
Las citas médicas ya no se consiguen con facilidad, se demoran largos meses, a veces sale más barato una cita con mèdico particular, que la de una EPS, pués a los pacientes no pasan de darles Diclofenaco y loratadina.
Que facilidad para los medicos que por largos años llevan la bata , la preparacion en sus mentes en sus hombros, no sufren la agonia de una emfermedad sino los sintomas y patologias del paciente. Ellos mas que todo esta nuestra confianza para ser curados, en ocasiones sanados y ahora nos dan muestra que no hay o no habido una excelente preparacion. Estamos ante un episodio de fracasos y fustracion por no darle los medios, los metodos, las posibilidades, los espacios a los medicos a que puedan enfrentar multiples de situaciones que atentan contra la vida de los paciente.
Ud tiene toda la razón Néstor Luis.