La esperanza, el mayor desafío de la administración del Dr. William Dau Chamatt.

Gustavo Morales
Gustavo Morales

Por: Gustavo Morales de León.

Columnista invitado.

==================================

Dice un refrán japonés que “es mejor viajar lleno de esperanzas que llegar”.

La frase tiene la virtud de ayudarnos a entender la importancia de ponerle ilusión al camino, razón por la cual el viaje importa mucho.

En la cultura de occidente, La Esperanza como desafío significaría la meta, llegada, logro, poniéndole énfasis en el propio recorrido, teniéndose en cuenta que ese camino a la esperanza debe estar abierto a todas las experiencias de la vida, siendo la meta el gran pretexto para echar a andar el desafío.

No se trata de llegar a la meta de cualquier forma, sino de acumular méritos suficientes para poder triunfar, tratándose en definitiva de dignificar el camino para sentirnos felices y orgullosos del desenlace.

¿Pero en que consiste esa esperanza?

En qué el doctor William Dau Chamatt lidere con su gabinete y funcionarios de toda la administración, cada uno de los propósitos establecidos y aprobados en el “Plan de Desarrollo ” Salvemos a Cartagena” 2020 – 2023. Plan que debe contener como fundamento primordial una política clara y contundente anti-corrupción, que fue la razón por la cual fue elegido como alcalde.

La otra meta significativa que debe resaltarse en ese proyecto es la inversión económica que de manera apremiante hay que hacer en ese tejido social olvidado y explotado por una clase política desalmada que los han engañado con el pretexto dizque de “combatir la pobreza”.

A los ciudadanos de esos estratos populares hay que liderarlos desde la administración, para quitárselos de las “garras” a quienes los han inducido en épocas de debates electorales a “venderle el alma al diablo” al mejor postor.

Para estos dos elementos básicos durante ésta administración, poner orden en la movilidad y en el espacio público, contrarrestar a los violentos, organizar todo el comercio informal, trabajar de la mano con el sector industrial y empresarial para diseñar nuevas oportunidades de trabajo y viabilizar las ideas de los macro proyectos con el sector de la construcción con una alta dosis de planeación y gestión urbana ligadas a la cooperación activa del sector privado.

Recalcar la idea de estimular, durante su gestión, no sólo la construcción de viviendas, sino el equipamiento productivo para el desarrollo de los sectores comercial, industrial, de transporte, financiero y de servicios.

Llenos de Esperanza también están los sufridos actores de la educación, de la salud y del deporte para que se le diseñen cuanto antes sus políticas públicas para que se impida continuar con programas rutinarios, insulsos y obsoletos que terminaron debilitado esas instituciones del distrito.

Algunos negativos dirán que estas esperanzas son sólo sueños, pero para quienes somos optimistas, éstas propuestas son alimentos de primera necesidad para la larga y empinada ruta que lleva hasta la consecución de los objetivos. Quienes vuelcan su negatividad sobre cualquier proyecto que beneficie a la ciudad, deben saber que estarían dañando la ilusión de muchos cartageneros.

Comparte en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *