Fotos: cortesía
ESPECIAL PARA EL RECOMENDADO
Por William Ahumada Maury
Cartagena de Indias D.T. y C. 19 de enero del 2021.+07:49 a.m.
La sanción social – como alguna expresión de justicia- es determinante en el contexto histórico de Colombia.
Álvaro Uribe Vélez y los integrantes del Centro Democrático, están padeciendo – con el rechazo de la sociedad- la sanción que nunca le aplicó la justicia Colombiana.
Las poquísimas veces que el mismísimo líder del centro democrático o sus candidatos asoman sus narices en la plaza pública, el pueblo expresa con severidad, su voz de rechazo.
Créanme gente que lo que esta viviendo este sujeto, es un calvario. Nadie lo quiere, y se lo gritan con rabia en su rostro, algo impensable hace cinco años por los antecedentes conocidos contra quienes se atrevieron a señalar su responsabilidad en más de un crimen.
Cada día se cierra más el círculo de repulsión a su alrededor.
Sus secuaces, están muertos, huyendo, presos, y – el resto- lo han ido abandonando.
El hecho simple de que este señor, haya recurrido al proceso primario de repartir volantes en los parques, es señal de abatimiento.

Hace pocos años y en campaña de I. Duque Uribe Velez viajaba en un avión de los narcos con el piloto del cattel del Sinaloa. Foto: cortesía
El hecho simple de que la prepotencia, la arrogancia y el espíritu avasallador de este individuo se haya reducido al quehacer doméstico de un repartidor de volantes – que trata de ganar un adepto con rostro de abuelito sufrido, y la voz dulce de un maestro consejero- ya es una señal de derrota para el innombrable.
Pero no renuncia así obsesión guerreristas. Su barco está haciendo agua, se debate entre inmensas olas de derrota, sus tripulantes saltan al agua, pero el dios de la guerra, no apaga su grito de choque.
Lo echaron de Santa Marta, no lo dejaron entrar al mercado, lo chiflaron en su propia tierra, y siguió su campaña simple con la estrategia de acercamiento amistoso, que pretende retomar la confianza del pueblo – con rabia contenida- pero inmune a los efectos del desprecio.
Ayer, uno de sus antiguos aliados con los paramimitares aterrizó en la JEP con denuncias que explotaron como morteros. Esta vez, la saliva infectada de veneno salpico a una de sus más furiosas escuderas, la también altanera y mega-estudiosa María Fernanda Cabal.
Benito reveló lo que todos sabemos, la cercanía de uribe con Mancuso, pero le hizo un grave daño a José Félix Lafourie – esposo de la Cabal- uno de sus bastiones de poder en los Campos.
Se supo, por ejemplo, que la guerrera de apellido Cabal, ocupo altos cargos en el gobierno de Uribe por orden de Mancuso. POR ESO URIBE NO LA UNGIO COMO CANDIDATA A LA PRESIDENCIA, PORQUE YA SABÍA QUE BENITO LE IBA A ENROSTRAR SU PASADO TENEBROSO.
Y, desde luego, ni José Félix, ni la Cabal, ni Polo Polo respondieron a los llamados de los periodistas que no están arrodillados frente al imperio, que se derrumba…

Ahorita Caracol y Rcn, y sus periodistas amarillos tendrán que buscar información con alimañas rastreras al ver que el imperio del gobierno de turno se derrumba. Nada que hacer el Despertar de la juventud y el pueblo colombiano en general han tomado conciencia por tanto abusos. Al unisons han dicho BASTA YÁ.