POR: REDACCIÓN POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 02:02 p.m.
El sexo no es malo si se hace responsablemente, tener una vida sexual saludable es bueno para la parte física y emocional, le puede ayudar a conectarse con otra persona, y el placer sexual tiene muchos beneficios para la salud, con pareja o sin ella, además cuando tienes un orgasmo, que es el máximo placer, en el cuerpo se produce una sensación de bienestar de forma natural.
Hasta aquí todo normal para la pareja de turista que lo hicieron frente al balcón de la calle Segunda de badillo en pleno Centro histórico de Cartagena, lo malo de ellos fue que violaron las normas, y eso trae consecuencias, debieron pagar al parecer bajo cuerda o subversivamente para no ser penalizados
Las consecuencias fueron a otro plano, ¿fueron víctimas o sobornaron a las autoridades? para evitar una sanción. Después del sexo a la ventana o en el balcón, vinieron los problemas, con las autoridades, así al menos lo dejan ver las declaraciones que entrega Emily Barrios, quien precisó que solo estaba dando amor, pero al final tambien les tocó dar plata.
Tres mil dólares fue lo que les costó a un turista para evitar ser penalizado por parte de un grupo de miembros de la Policia, según el testimonio entregado en el video. Los uniformados al final del “diálogo” para evitar la sancionarán al ser vistos en el balcón de una residencia del Centro amurallado en aventuras de la cama, que se trasladaron la balcón de una calle turística y comercial.
Las declaraciones de una de la pareja que sostuvo relaciones sexuales, entregó una larga declaración en video para denunciar que fueron víctimas del cobro abusivo de la Policia, el video circula en redes sociales, donde afirma que que solo estaba dando amor y que ha sido más el show mediático por su osado deseo sexual.
La protagonista del vídeo dio declaraciones al portal Política Heroica, donde acepta la responsabilidad de lo sucedido, al mismo tiempo hace una delicada denuncia a los miembros de la fuerza pública que se acercaron hasta donde ellos se pernoctaban y fue el momento que los agentes iniciaron con la exigencia de dinero para evitar la sanción disciplinaria.
“Ellos empezaron a insinuar, como a sobornar, qué dinero, que esto, uno de los patrulleros me agarro muy fuerte del brazo, ellos empezaron a suponer, y la única chica que hablaba español en ese momento, un patrullero me agarra muy fuerte y me lleva a la esquina a decirme que me calmara, que estaban tratando de arreglar la situación, que me controlara que ellos estaban arreglando a su manera, cuando el otro patrullero estaba tratando de arreglar con dinero” declaró la turista de la Segunda de Badillo del Centro Histórico.
En el pronunciamiento Emily asintió: “Yo simplemente estaba dándome amor con alguien, no estábamos robando, asesinando, ni atentando contra la integridad de nadie. Estábamos siendo felices y no sé porque terminamos en el ojo del huracán, en esta posición de señalamiento deberían estar los corruptos, los delincuentes, las ratas del país, no dos personas que estaban disfrutando de sí mismos sin hacerle daño a nadie”,
En la reacción entregada por Emily hace un duro cuestionamiento a las autoridades “no se escandalizan por la explotación sexual infantil, por la delincuencia, por el alto consumo de sustancias alucinógenas, ni demás delitos que, para Barros, si atentan contra la ciudad, mientras que dar amor no es un delito”.
Cumplieron una fantasía
La fantasía les salió cara pero al final la cumplieron, Emily comenta en el video que después estar varios días en Cartagena en fiestas y salidas con amigos, decidieron cumplir una fantasía sexual: hacer el amor al aire libre y los hicieron” Pasados un lapso prudencial, llegaron los uniformados y los requirieron, con una evidencia, el “cuerpo del delito” un video registraba la aventura amorosa de la pareja.
Lo grave no es el acto sexual en el balcón de la Segunda de Badillo, los acompañantes supuestamente finalizaron pagando la suma aproximada de #3.000 dólares, unos 13 millones de pesos colombianos, a los uniformados. y al mismo tiempo denuncia que los policías siguieron visitandolos por dos días más, como buscando mas sexo en el balcón.
Se espera por ahora un nuevo pronunciamiento de la Policía Metropolitana de Cartagena