Foto: Acolfutpro
El acuerdo abrirá la puerta para que los futbolistas tengan voz en las decisiones sobre sus condiciones de empleo y para fortalecer la relación con sus clubes.
POR: EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de indias, D.T. y C. 06:11 pm.
Escrito por Carlos González Puche, director Ejecutivo de Acolfutpro

El 9 de abril pasado se firmó entre ACOL FUTPRO, la FCF y la Dimayor, el acta de inicio de la negociación de nuestras peticiones. Este punto de partida se logró gracias al trabajo comprometido de la ministra del trabajo Gloria Inés Ramírez, y del viceministro de relaciones laborales, Edwin Palma; así como a la voluntad política de los directivos que, en su asamblea del 8 de abril, impartieron su aprobación. También fue determinante la intervención del Comité de Libertad
Sindical de la OIT y la del Director Legal de la FIFA, Emilio García Silvero.
Se trata de un hecho histórico para nuestra organización sindical, que fortalece el reconocimiento
como los representantes de los futbolistas profesionales y marca un precedente para la clase trabajadora que nos llena de orgullo y satisfacción. Hemos demostrado que nuestro trabajo ha contribuido a generar un hito en la historia laboral colectiva de Colombia, llevando a la práctica lo establecido en los convenios 87, 98 y 154 de la OIT y abriendo la puerta a que la negociación
por rama y por sector de actividades se verifique en nuestro país, para que trabajadores y empresarios puedan convenir condiciones de empleo no solamente con su empleador directo, sino con todo un sector de la economía.
El acuerdo abrirá la puerta para que los futbolistas tengan voz en las decisiones sobre sus condiciones de empleo y para fortalecer la relación con sus clubes, trayendo beneficios a todos los grupos de interés de la industria del fútbol y contribuyendo a mejorar la calidad del espectáculo.
Es necesario resaltar que, a finales del año pasado, el panorama era muy oscuro: las posiciones estaban radicalizadas y nadie habría apostado un peso por un desenlace positivo.
Además, mientras los directivos solicitaban ante el Ministerio del Trabajo el archivo de la querella por la no negociación, ACOLFUTPRO requería a la OIT para que se diera por terminado el proceso de mediación por la no formalización del inicio de la negociación y, como consecuencia de ello, que la queja 3423 continuará su curso en el Comité de Libertad Sindical.
Sin embargo, gracias a la perseverancia del viceministro Palma, el proceso se encarriló a través del
diálogo social y la negociación se inició. Se han llevado a cabo tres reuniones en las que entregamos nuestra propuesta para concertar, entre otros temas, el estatuto del jugador, la liga femenina, algunos artículos del código único disciplinario y los derechos de imagen de los futbolistas.
Estamos a la espera del reinicio de las negociaciones el primero de agosto, después de la Copa América, en la que estamos seguros de una exitosa presentación de nuestros compañeros de la selección Colombia. En este receso hemos tenido acercamientos para ofrecer apoyo a los clubes y a la Dimayor en las investigaciones que adelanta la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).
A lo largo de nuestros 20 años de existencia, en ACOLFUTPRO hemos adquirido la capacidad de sobreponernos a las adversidades, de enfrentar obstáculos que parecen insalvables y resistir todo tipo de reparos y prevenciones. Nuestros logros se han basado en que siempre hemos emprendido los caminos pedregosos con la firme decisión de insistir, persistir y nunca desistir.
Con estas premisas, hemos mantenido la firme convicción de que llegar al inicio de la negociación y ahora el reto es que se concreten los acuerdos. En contraste, donde no evidenciamos avances, es en el Ministerio del Deporte que continúa incumpliendo lo ordenado en las sentencias de la Corte Constitucional y del Consejo de Estado para que ejerza el control de legalidad sobre los estatutos y reglamentos de la FCF y de la Dimayor.
Si bien esa cartera ha mejorado en las funciones de inspección, para que se verifique el cumplimiento de las obligaciones laborales de los clubes, está en deuda con los futbolistas profesionales, a quienes se les siguen vulnerando sus derechos fundamentales por la ineficacia en el cumplimiento de sus obligaciones.