Foto: tomada del twitter, Bandalos
“La desaparición de Pereira” (1964): Valencia se esfumó durante un acto oficial. Lo encontraron tirado en un bar de mala muerte,
POR: EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 12.05 am.
EL RECOMENDADO de hoy es una historia de uno de los presidentes más destacados cuando se trata de hacer un catálogo de infinitas vergüenzas políticas o presidenciales. Pero dejemos que sea el X o Twitter que nos entregue esta perla: 𝗕𝗔𝗡𝗗𝗔𝗟𝗢𝗦 @BandalosSC
Guillermo León Valencia, el presidente #Borracho
Mientras Colombia se tambaleaba entre las guerras del Frente Nacional y las ilusiones de progreso, Guillermo León Valencia (1962-1966) decidió gobernar a su manera: con una #copa en la mano y el #hígado en huelga.
Bajo su mandato, la Casa de Nariño dejó de ser la sede presidencial y se transformó en una mezcla de #taberna colonial y clínica de #rehabilitación fallida, donde los decretos se firmaban entre #brindis, y los discursos se improvisaban con la elocuencia de un #borracho en velorio.
Gobernar con el #Hígado: Manual Práctico de Valencia Valencia no #bebía: #navegaba en alcohol, como un pirata desubicado en tierra firme. Su amor por el #whisky y el #aguardiente era tan insaciable que sus ministros, curtidos en política y en resignación, agendaban las decisiones importantes antes del mediodía, cuando el presidente todavía podía sostener un bolígrafo sin escribir sobre el mantel.
Según las Memorias de Alberto Zalamea, hubo sesiones de gabinete que parecían concursos de velocidad, donde los ministros debían conseguir la firma presidencial antes de que el primer #trago le cerrara un ojo. Ni siquiera Dios escapaba de su mar de tragos.
En 1964, durante el solemne Te Deum, Valencia llegó revolcando la dignidad y el sentido del equilibrio, #balbuceando letanías #alcohólicas frente al cardenal Luis Concha Córdoba, quien, con la paciencia de un santo resignado, repitió las instrucciones hasta que el presidente logró asentir con la gravedad de un mueble viejo.
La prensa, en un acto de prestidigitación informativa, tituló: “El presidente asistió con entusiasmo”. ”¡Viva España!”: La Metida de Pata que Enfrió a Europa La joya de la corona llegó durante una cena de Estado con Charles de Gaulle.
Después de regar el protocolo con generosas lluvias de whisky, Valencia, eufórico, levantó su copa y gritó: ”¡Viva España!” , confundiendo a Francia con cualquier #taberna de la colonia. El salón quedó más frío que una catedral en Siberia. Los diplomáticos colombianos empezaron a sudar #aguardiente, mientras el canciller #Turbay Ayala, en un acto digno de premio Nobel de improvisación, soltó: “El presidente celebra la hermandad latina”.
De Gaulle, quien detestaba a España casi tanto como a los anglosajones, respondió con una mirada que pudo haber matado moscas en pleno vuelo. A la mañana siguiente, Valencia se despertó como cualquier borracho: con la cabeza aturdida, el estómago revuelto, y sin el menor recuerdo de haber insultado a la república francesa.
La prensa habló de un “incidente menor”, pero los telegramas desclasificados años después confirmaron que Colombia tuvo que enviar disculpas formales, probablemente acompañadas de un jamón serrano y varios padrenuestros.
Catálogo de sus Travesuras Etílicas
•“La desaparición de Pereira” (1964): Valencia se esfumó durante un acto oficial. Lo encontraron tirado en un bar de mala muerte, rodeado de campesinos que le habían sacado unos tangos desafinados entre risas y palmadas.
•“El decreto borracho” (1963): Firmó una reforma económica tan ebria como él, y al día siguiente quiso echarla para atrás, alegando lo mismo que cualquier parrillero a las tres de la mañana: “No sabía lo que hacía”.
•“La recepción brasileña” (1965): Tras brindar hasta con las plantas de la embajada de Brasil, Valencia fue encontrado rendido en un clóset, abrazando una botella de cachaça como a su más fiel amante.
¿Por qué Colombia No Enterró su Vergüenza en su Momento? Porque la prensa de los 60 estaba más arrodillada que un feligrés en Semana Santa: Criticar al presidente era más peligroso que meterse entre dos comadres armadas.
Porque el Frente Nacional selló un pacto de silencio tan hermético que ni el chisme sobrevivía: Mejor un presidente borracho que un país en guerra, pensaban. Porque los colaboradores limpiaban los rastros como mayordomos de novela gótica. #Bandalos
Guillermo León Valencia, el presidente #Borracho
Mientras Colombia se tambaleaba entre las guerras del Frente Nacional y las ilusiones de progreso, Guillermo León Valencia (1962-1966) decidió gobernar a su manera: con una #copa en la mano y el #hígado en huelga.
Bajo su… pic.twitter.com/w2ojeAaOQ5
— 𝗕𝗔𝗡𝗗𝗔𝗟𝗢𝗦 (@BandalosSC) April 27, 2025
Datos biográficos de Guillermo León Valencia
(Guillermo León Valencia Muñoz; Popayán, 1909 – Nueva York, 1971) Político colombiano que fue presidente de Colombia entre 1962 y 1966. Dirigió el Partido Conservador y fue electo senador en 1933. Es el abuelo de la actual senadora de la ultraderecha conservadora, Paloma Valencia.
Junto a Lleras Restrepo, impulsó un movimiento huelguístico que supuso la caída de Rojas Pinilla (1957). En 1962 sucedió a Alberto Lleras Camargo en la presidencia de la República, pero su gestión fue acosada por la guerrilla, la que reclamaba por el despojo de sus tierras, desplazamientos y la violencia institucional. En las elecciones de 1966 fue derrotado por Lleras Restrepo. Entre 1968 y 1969 fue embajador en Madrid. Se le conoce también como el padre de la violencia colombiana, junto a el hoy expresidente Álvaro Uribe.