Foto: Carolina Corcho
Corrupción versus conocimiento: el presupuesto que podría salvar industrias
Cuatro líneas estratégicas para reindustrializar el país desde los ministerios
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 01.00 pm.
Carolina Corcho incendia el debate presidencial con una avalancha de propuestas técnicas y una pregunta incómoda: ¿van a seguir defendiendo el fracking o a reindustrializar el país con ciencia?
La exministra de Salud y precandidata presidencial del Pacto Histórico, Carolina Corcho, protagonizó uno de los momentos más tensos del último debate. Con tono firme y mirada desafiante, lanzó una batería de propuestas que dejó a más de uno revisando sus apuntes. “En mi gobierno vamos a crear el sistema de reindustrialización, ciencia, tecnología e innovación con el Ministerio de Educación, el Ministerio de Ciencia, el Ministerio de Industria y Comercio y los demás ministerios que tengan que ver con los temas que vamos a desarrollar”, afirmó.
Corcho detalló cuatro líneas estratégicas: transición energética, agroindustria, ensamblaje aeroespacial y biotecnología de medicamentos y vacunas. Pero no se quedó en el marco institucional. Apuntó directamente a los defensores del fracking: “Existen tecnologías que ya se están experimentando en Brasil y México que aumentan en un 7% la eficiencia del petróleo. Nos podemos ahorrar ocho millones de barriles y evitar que se tiren cuatro millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera”.
La propuesta incluye transformar el modelo rural. En vez de tener 40 millones de hectáreas con pastoreo extensivo, Corcho plantea sistemas silvopastoriles en ocho millones de hectáreas, con un millón destinado a producir biogás. “Eso podría generar ingresos directos al campesinado”, dijo, en un guiño a la economía popular y la sostenibilidad.
En pleno debate, Carolina Corcho no se guardó nada: lanzó propuestas, cifras y una advertencia. “Con ciencia evitamos el fracking y la corrupción”. ¿Y sus rivales? Silencio, evasivas o frases recicladas. ¿Quién tiene hoja de ruta y quién solo eslogan?
Pero el momento más punzante llegó cuando habló de presupuesto. “Tenemos que coayudar para que aumente el presupuesto del Ministerio de Ciencia, pero aparte de eso están los 6.9 billones que se mecatea la corrupción”, disparó, proponiendo una “misión de salvos” para articular el conocimiento regional y convertirlo en política pública.
Corcho no se limitó a prometer. Con cifras, ejemplos y modelos en marcha en otros países, convirtió su intervención en un reto técnico y político para sus competidores. “Esto no es discurso, es una ruta de país”, sentenció.
El debate dejó claro que Carolina Corcho no compite solo con slogans. Su propuesta, cargada de morbo técnico y tensión política, obliga a sus rivales a responder con algo más que frases hechas. ¿Podrá convertir la ciencia en motor electoral y vencer al fracking, la corrupción y el escepticismo?
En mi Gobierno se reindustrializará el país con tecnología, ciencia e innovación. La transición energética es una alternativa para evitar el fracking y detener la liberación de 4 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.
La inversión estratégica del Estado de la mano con el… pic.twitter.com/51NwSnYO8M
— Carolina Corcho (@carolinacorcho) August 27, 2025
En el sector rural, Corcho propuso transformar 40 millones de hectáreas de pastoreo extensivo en sistemas silvopastoriles que generen biogás en al menos un millón de hectáreas. “Eso podría significar ingresos directos para el campesinado”, dijo, en un guiño a la economía popular y la sostenibilidad.
La entrevista también dejó espacio para la crítica institucional. “Tenemos que coayudar para que aumente el presupuesto del Ministerio de Ciencia, pero aparte de eso están los 6.9 billones que se mecatea la corrupción”, denunció, proponiendo una “misión de salvos” que articule el conocimiento regional para impulsar el nuevo modelo productivo.
Corcho no compite con frases hechas. Su intervención fue una mezcla de técnica, tensión y desafío. Mientras otros candidatos repiten fórmulas, ella propone sistemas, cifras y rutas ejecutables. El debate dejó claro que en esta contienda, la ciencia también quiere gobernar.