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Registraduría exige certificados actualizados aunque discapacidad visual permanente nunca cambia ni desaparece en la vida.
Comunidad ciega denuncia vulneración de derechos y exige respeto institucional en procesos electorales nacionales.
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 10:11 pm.
La citación de ciudadanos con discapacidad visual total para ser jurados de votación ha generado una fuerte polémica en el país. Walter, uno de los afectados, recibió la notificación oficial y presentó su certificado de discapacidad, documento que acredita su condición permanente. Sin embargo, la registraduría respondió que debía entregar un certificado “más actualizado”, pese a que la ceguera total no se modifica ni desaparece con el tiempo.
La exigencia ha sido interpretada como un desconocimiento de la normativa y una vulneración de derechos fundamentales. La comunidad se pregunta cómo podría un ciudadano ciego entregar tarjetones, verificar carnés o registrar nombres en formularios oficiales. La situación evidencia la falta de protocolos claros para garantizar inclusión y respeto en los procesos electorales.
Organizaciones de personas con discapacidad visual han solicitado que la registraduría revise sus procedimientos y reconozca la validez permanente de los certificados, evitando trámites innecesarios que terminan siendo barreras. Además, piden que se adapten los procesos electorales para que la participación sea efectiva y no se convierta en una carga imposible para quienes enfrentan discapacidades permanentes.
El caso de Walter se ha convertido en símbolo de una problemática nacional: la necesidad de que las instituciones electorales actúen con sensibilidad, respeto y coherencia, garantizando que la inclusión no se traduzca en imposiciones absurdas. La comunidad espera que la registraduría tome cartas en el asunto y corrija una situación que hoy genera indignación y debate público.