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Niños celebran nueva vía segura que mejora movilidad, recreación y acceso a servicio esenciales
Familias destacan impacto en salud, seguridad, valorización de viviendas y conectividad del barrios
POR: EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. -07:07 am-.
La comunidad del sector Ricaurte, en Olaya Herrera, recibió la pavimentación de 464 metros lineales de vía, una obra que marca un cambio profundo en la vida cotidiana de sus habitantes. Tras más de ocho décadas de espera, la intervención permite que niños, adultos mayores y familias disfruten de movilidad segura, recreación y mejores condiciones de acceso.
“Ahora podemos patinar y jugar”, expresó con alegría Alma Carolina Machuca Rincón, de 12 años, mientras recorría la nueva calle junto a otros niños que celebraban la posibilidad de moverse sin obstáculos.
La obra representa más que cemento: significa dignidad, seguridad y desarrollo para un barrio que durante generaciones enfrentó dificultades de tránsito y aislamiento.
Testimonios de la comunidad
La emoción también se reflejó en las palabras de Hadassa Zúñiga Martínez, de 8 años, quien agradeció la llegada del pavimento: “Gracias porque ahora vamos a patinar y a jugar en nuestra calle”.
Otro testimonio llegó de Saray Machuca, quien destacó que la pavimentación beneficia tanto a niños como a adultos mayores: “Aquí había muchos problemas para transitar. Esta obra cambia nuestra vida diaria”.
Para las familias, la intervención representa el fin de décadas de incomodidades y el inicio de nuevas oportunidades.
Una vía esperada por generaciones
Durante la inauguración, el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, recordó que la obra responde a un compromiso directo con la comunidad. “Cuando llegué encontré una calle en muy mal estado y los habitantes me pidieron ayuda. Hoy se pavimentaron 464 metros y esto no es una calle, es prácticamente una autopista que tiene Olaya Herrera”, afirmó.
El mandatario explicó que inicialmente se habían aprobado 360 metros, pero el proyecto fue ampliado hasta superar los 460 metros lineales. “Habíamos aprobado 360 metros y terminamos con más de 460. Aquí pueden correr hasta la Fórmula 1 en un circuito”, dijo con entusiasmo.
Movilidad, salud y seguridad
Más allá de la infraestructura, Arana subrayó que la obra genera beneficios directos en áreas fundamentales: movilidad, salud y seguridad.
“Se valorizan las casas y se dignifica la vida. Cuando llovía, los niños no podían ir a clases, los adultos mayores no podían asistir a citas médicas y la Policía no podía ingresar a patrullar”, explicó.
La intervención también contribuye a mejorar las condiciones sanitarias del entorno y fortalecer la seguridad. “La calle será el centro de todo. Esperaron más de 80 años por este pavimento”, añadió.
Conectividad estratégica
Para los habitantes mayores, la obra representa bienestar y funcionalidad. Adalberto Peralta Pitalúa, líder de 70 años, recordó que la vía, conocida antes como calle Las Flores y hoy calle 32, cumple un papel clave en la conectividad del barrio.
“La comunidad está llena de alegría porque esta calle sirve como vía alterna para descongestionar la avenida Pedro Romero y la avenida Pedro de Heredia. Estas obras ayudan a que nuestro barrio entre en la élite del progreso y el desarrollo”, manifestó.
Sin embargo, también señaló que aún quedan proyectos pendientes: “Todavía faltan otras calles que necesitamos”.
Más calles para Cartagena
El gobernador anunció que esta obra forma parte de un plan más amplio que busca transformar la infraestructura vial en la ciudad, en coordinación con la administración distrital.
“Vamos a estar entregando más de 45 calles en Cartagena, uniéndonos al trabajo que hace el alcalde Dumek Turbay”, aseguró.
Esta articulación institucional busca acelerar el desarrollo urbano en sectores históricamente rezagados, fortaleciendo la movilidad y mejorando la calidad de vida de miles de familias.
El progreso que se siente en cada hogar
La pavimentación no solo mejora la movilidad: representa dignidad, seguridad y oportunidades. Las viviendas aumentan su valor, los trayectos se vuelven seguros y el barrio comienza a proyectarse hacia un futuro distinto.
Hoy, mientras los niños recorren la vía sobre patines y bicicletas, los adultos observan con satisfacción cómo una obra esperada por generaciones se convierte en realidad.
Una realidad que marca un antes y un después para Olaya Herrera, donde el desarrollo dejó de ser promesa y comenzó a rodar por una vía que ahora simboliza progreso, integración y esperanza.