Foto: Revista Pacto- tomada de Facebook Y RR.SS
Jaime Bermúdez, estratega uribista, lidera entramado digital con empresas privadas y redes sociales.
La crisis en la Liga Contra el Silencio destapó fracturas internas y manipulaciones políticas.
POR: EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 02:02 pm.
EL RCOMENDADO de El Polideportivo de hoy es para la investigación de #SeñalInvestigativa destapó el entramado del “Plan Júpiter”, diseñado para manipular emociones, fabricar perfiles falsos y desprestigiar sistemáticamente a Iván Cepeda. La alianza entre Señal Colombia y Revista Raya expuso cómo estrategas uribistas replican el modelo Cambridge Analytica en Colombia, generando crisis en medios independientes.
El periodismo independiente colombiano sufrió este fin de semana uno de los golpes más duros a su credibilidad en años. Una investigación periodística, paradójicamente publicada por el mismo medio señalado, destapó un complejo entramado de manipulación mediática y guerra digital que involucra a la directora de La Silla Vacía, Juanita León, a su círculo cercano y a una empresa de perfilamiento psicográfico con métodos idénticos a los de la infame Cambridge Analytica.

El objetivo, según las revelaciones, era claro: favorecer el regreso al poder del expresidente Álvaro Uribe Vélez y desprestigiar al candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a quien han atacado sistemáticamente con artículos tendenciosos, columnas de opinión cargadas de odio y una guerra sucia en redes sociales que incluye la creación de perfiles falsos y la manipulación de emociones de los votantes.
- Una investigación de Señal Investigativa destapó el “Plan Júpiter”, estrategia electoral dirigida por Jaime Bermúdez Merizalde, excanciller y cerebro de Uribe. Con siete mil millones ya invertidos, el plan combina manipulación digital y talleres empresariales para favorecer a Paloma Valencia. Denuncias por constreñimiento laboral confirman la gravedad: la democracia colombiana enfrenta una maquinaria de miedo y noticias falsas.

“La careta cayó”, sentenció Cepeda al conocer los detalles del entramado. Y no le faltó razón.
La crisis en la Liga Contra el Silencio: el detonante.
Todo comenzó con un artículo publicado por La Silla Vacía en el marco de la Liga Contra el Silencio, una alianza de 16 medios independientes que supuestamente busca fortalecer el periodismo de investigación en Colombia. El artículo, que trataba sobre el presunto origen guerrillero de medios de comunicación alternativos, fue publicado sin consultar su contenido a los demás medios aliados.
La decisión unilateral de La Silla Vacía desató una crisis mayúscula al interior de la alianza. Los medios aliados, que no habían sido informados ni consultados sobre el contenido de la publicación, elevaron sus reclamos. La situación se volvió insostenible y, como resultado, la editora de la Liga, la periodista Juanita Vélez, presentó su renuncia.
Lo que hace aún más relevante esta renuncia es el perfil de Juanita Vélez. Según las investigaciones, Vélez no solo fue periodista de La Silla Vacía durante varios años, sino que también fue editora de la oficina que el medio tenía en Neiva (La Silla Sur), desde donde cubrió intensamente el proceso de paz y la transición de las FARC. Además, Vélez es muy cercana al excomisionado de paz Sergio Jaramillo, una figura clave en los diálogos de La Habana.
El Proyecto Júpiter replica Cambridge Analytica: perfiles falsos y manipulación emocional en Colombia.
La renuncia de Vélez es un síntoma de la podredumbre interna de una alianza que, en teoría, debería ser un ejemplo de colaboración periodística, pero que en la práctica ha sido utilizada como fachada para operaciones de manipulación política.
El “Proyecto Júpiter”: Cambridge Analytica versión Colombia
Pero la crisis de la Liga Contra el Silencio no es más que la punta del iceberg. En el corazón del entramado se encuentra el denominado “Proyecto Júpiter” , una multimillonaria campaña de manipulación digital que utiliza tecnología de punta para perfil psicológico de los votantes y enviarles mensajes personalizados diseñados para explotar sus miedos e inseguridades.
La empresa encargada de ejecutar esta fase del proyecto es Bauosiros, una firma de propiedad de Mateo Gómez Bauos. ¿Quién es Gómez Bauos? Un ex estratega de comunicaciones del actual alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, más conocido como ‘Fico’. Y no es la primera vez que se le señala por prácticas sucias en redes sociales.

Bermúdez señalado como cerebro del plan digital uribista para manipular elecciones.
En 2017, reportes periodísticos revelaron que Gómez Bauos, entonces en la Secretaría de Comunicaciones de la Alcaldía de Medellín, había ordenado a su equipo la creación de 200 perfiles falsos en la red social X (antes Twitter) con un doble propósito: favorecer la imagen de Federico Gutiérrez y atacar al entonces senador y candidato presidencial Gustavo Petro.
La operación de Bauosiros replica el infame modelo de la consultora británica Cambridge Analytica, que en 2014 obtuvo de manera indebida los datos de hasta 87 millones de usuarios de Facebook a través de un test de personalidad. Con esa información, construyeron perfiles psicográficos detallados de los votantes y crearon anuncios personalizados para tocar emociones y miedos específicos. Esa estrategia fue clave en la primera campaña que llevó a la presidencia de Estados Unidos a Donald Trump.
Ahora, esa misma tecnología está siendo utilizada en Colombia para manipular la opinión pública, generar indignación alrededor del gobierno de Gustavo Petro y sembrar miedo e incertidumbre sobre el futuro del país.
Los ataques a Iván Cepeda: una campaña sistemática de desprestigio
El blanco principal de esta operación ha sido, sin duda, el candidato presidencial Iván Cepeda. Desde hace meses, La Silla Vacía ha publicado una serie de artículos e investigaciones que, según Cepeda, contienen información falsa o tergiversada.
El candidato del Pacto Histórico solicitó formalmente al medio la rectificación de al menos tres contenidos:
El evento con comunidades religiosas: La Silla Vacía afirmó que Cepeda “reunió” a los asistentes a un evento religioso, cuando en realidad él fue invitado. La diferencia es sustancial: una cosa es convocar y otra muy distinta ser convocado.
La reunión en Palacio: El medio aseguró que en una reunión en la casa de un tercero se discutieron asuntos de la campaña de Cepeda. El candidato fue tajante: “Los asuntos de mi campaña no se discuten en la casa de nadie”.
