CNE entrega curul afro entre sombras del condenado Pulgar y la corrupción de la Registraduría

Fotos: RR.SS
  • Eduardo Pulgar, condenado por soborno, reaparece como sombra en decisiones cuestionadas del CNE.

  • Registraduría y CNE reparten credenciales afro, ignorando votos legítimos y credibilidad democrática.

POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO

Cartagenad e Indias, D.T. y C. -10:00 am-

📸 Óscar Benavides, más votos, excluido por un CNE cuestionado y debilitado.

📸 Pulgar condenado, su sombra política contamina decisiones que deberían ser transparentes.

La democracia colombiana vuelve a quedar en entredicho. El Consejo Nacional Electoral (CNE), bajo la mirada de la Registraduría, entregó la segunda curul afro a Winsner Sandoval, pese a que Óscar Benavides y su lista Libres superaron con holgura el umbral de votos. La decisión, tomada en medio de tensiones y salvamentos de voto, revive el fantasma de la manipulación institucional y la corrupción que carcome la credibilidad de las elecciones.

Sandoval, con apenas 72.000 votos, recibió el respaldo del Partido Demócrata Colombiano y la sombra política de Eduardo Pulgar, exsenador condenado en 2021 por sobornar a un juez para favorecer a la Universidad Metropolitana de Barranquilla. La presencia de Pulgar en este episodio es un recordatorio brutal de cómo personajes con antecedentes judiciales siguen influyendo en decisiones que deberían ser ejemplo de transparencia.

Imagen
Escándalo contra el CNE: segunda curul de negritudes entregada a Winsner Sandoval, aliado de Eduardo Pulgar, condenado por soborno y vínculos con narcos, paras y corrupción.
  • El CNE reparte curules afro ignorando mayorías y debilitando la confianza ciudadana.

Benavides, con más de 159.000 votos, denunció públicamente el “robo de la curul” y anunció acciones legales ante el Consejo de Estado. Su reclamo no es menor: la exclusión de una comunidad históricamente marginada se convierte en símbolo de cómo las instituciones pueden traicionar la dignidad de quienes buscan representación legítima.

El país observa con indignación cómo magistrados cuestionados, con antecedentes que jamás deberían permitirles ocupar cargos en organismos electorales, deciden el futuro de la democracia. Tres de ellos salvaron su voto, advirtiendo que ambas curules correspondían a Libres, pero la mayoría del CNE optó por dividirlas, favoreciendo a Sandoval.

  • Pulgar condenado por soborno, su sombra política contamina decisiones del CNE.

La Registraduría, lejos de garantizar imparcialidad, se convierte en cómplice de un proceso que deja heridas abiertas en la confianza ciudadana. La curul afro, símbolo de resistencia y dignidad, terminó convertida en botín de intereses oscuros.

Colombia cae nuevamente en decisiones de un CNE cuestionado, con miembros espurios y antecedentes inaceptables. La democracia no puede sostenerse sobre cimientos corroídos por la corrupción. El caso de la curul afro es más que un pulso político: es la radiografía de un sistema electoral que necesita una cirugía profunda para recuperar credibilidad y respeto.

Comparte en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *