Abelardo aparece para la foto en Santa Marta, pero calla ante crisis violenta del Cauca  

Foto: tomada de Proclama del Pacifico 
  • Mientras comunidades viven confinadas, grupos armados ilegales patrullan libremente territorios rurales.

  • Ciudadanos cuestionan ausencia estatal frente al recrudecimiento de violencia persistente regional.

POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO

Cuartaguean de Indias, D.T. y C. 07:44 am.

La grave situación de orden público que enfrenta el Cauca vuelve a encender el debate nacional sobre la presencia efectiva del Estado en las regiones más golpeadas por la violencia. Mientras en algunas zonas del país la atención mediática y política se concentra en hechos puntuales, habitantes de municipios caucanos denuncian que conviven diariamente con amenazas, enfrentamientos armados y el constante temor impuesto por estructuras ilegales.
Departamento del Cauca bajo fuego mientras Gobierno de De la espriella ignora clamor ciudadano
Las imágenes conocidas recientemente desde el corregimiento El Pedregal, en zona rural de Inzá, muestran a integrantes de las disidencias armadas movilizándose por el territorio luego de enfrentamientos con el ELN. Los combates provocaron confinamiento de comunidades, afectaciones a la movilidad y suspensión de actividades comerciales, profundizando la incertidumbre entre los pobladores.
La situación ha generado fuertes cuestionamientos hacia las autoridades nacionales y regionales. Muchos ciudadanos se preguntan dónde está la presencia permanente de la Fuerza Pública y por qué, en medio de una escalada violenta que afecta a numerosas familias, las respuestas institucionales parecen insuficientes frente a la magnitud de la amenaza.

Cauca reclama respuestas mientras violencia ilegal desafía control estatal permanente

Las preocupaciones aumentan tras conocerse que las Fuerzas Militares lograron impedir un atentado de grandes proporciones al localizar y destruir un camión que transportaba más de 400 kilogramos de explosivos. A ello se suman operaciones realizadas en municipios como Cajibío y Suárez, donde han sido hallados depósitos clandestinos y artefactos explosivos cerca de sectores poblados e incluso de instituciones educativas.
Vías inseguras en manos de la delincuencia en el Cauca
Aunque no existe un paro armado generalizado oficialmente anunciado para todo el departamento, la percepción de numerosos habitantes es que las restricciones de movilidad, los combates y el control ilegal ejercido en algunas zonas rurales terminan produciendo efectos similares sobre la vida cotidiana.
Diversos sectores sostienen que el Cauca merece la misma atención política, institucional y mediática que reciben otras regiones cuando enfrentan situaciones de violencia. La crítica apunta a que los recorridos oficiales, las declaraciones públicas y las acciones visibles del Gobierno parecen concentrarse en ciertos escenarios mientras comunidades del sur del país continúan expuestas a una compleja disputa entre grupos armados ilegales.
Para muchos habitantes, la pregunta sigue siendo la misma: si la violencia es evidente y los grupos ilegales continúan desafiando la autoridad del Estado, ¿por qué la respuesta no parece proporcional a la gravedad de lo que ocurre en el Cauca?
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