Foto: RR. SS
El empate clasificó al auriverde, pero aumentó preguntas sobre rendimiento colectivo.
La afición espera más carácter, fútbol y respuestas en cuadrangulares decisivos.
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C.
Real Cartagena logró el objetivo inmediato de clasificar a los cuadrangulares semifinales del Torneo BetPlay II-2026. El empate 1-1 ante Barranquilla FC le permitió terminar quinto con 21 puntos y mantenerse tercero en la tabla de reclasificación, apenas a tres unidades de Envigado. Sin embargo, más allá de los números, el balance deja sensaciones encontradas entre la afición.
El conjunto heroico volvió a mostrar una realidad que lo ha acompañado durante gran parte del campeonato: la falta de continuidad en su rendimiento. Cuando el equipo consigue enlazar buenas presentaciones transmite confianza, pero cuando baja su nivel aparecen nuevamente las dudas sobre su verdadera capacidad para pelear el ascenso.
Y eso preocupa porque los cuadrangulares reúnen a equipos experimentados, competitivos y acostumbrados a disputar instancias decisivas. Todos llegan con hambre de gloria, una característica que los aficionados cartageneros todavía esperan ver con mayor frecuencia en una nómina considerada por muchos como la mejor y más costosa de la categoría.
Aunque los resultados avalan la clasificación, en la cancha cuesta recordar más de tres partidos realmente convincentes a lo largo de las quince jornadas disputadas. La irregularidad ha impedido que el equipo alcance una identidad sólida y permanente.
Real necesita mostrar mucho más para ilusionar con el ascenso definitivo