Real Cartagena sí quiere ascender: venció con autoridad y revive plenamente en cuadrangulares

Foto: Real Cartagena
  • La victoria ante Real Cundinamarca devolvió ilusión y confianza al equipo.

  • Cambios acertados de Hernández inclinaron un partido complejo y exigente.

POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO

Cartagena de Indias, D.T. y C. -12:23 am.

La noche del Jaime Morón dejó una conclusión evidente: Real Cartagena sigue vivo, compite y todavía tiene argumentos para pelear el ascenso. El triunfo 1-0 sobre Real Cundinamarca no solo entregó tres puntos fundamentales, también mostró a un equipo más cerebral, paciente y consciente de lo que se estaba jugando.
La victoria llegó en el momento justo. La derrota de Deportes Quindío ante Tigres abrió nuevamente el grupo y el conjunto auriverde entendió que no podía desperdiciar la oportunidad. Con cuatro puntos, quedó a solo dos unidades del líder quindiano, mientras Tigres aparece segundo con cinco. La lucha volvió a encenderse.
La ilusión regresó al Morón con fútbol, entrega y carácter.
La ilusión regresó al Morón con fútbol, entrega y carácter.
Desde el arranque, el Heroico mostró una cara diferente. Hubo mayor compromiso colectivo, mejor circulación de balón y una búsqueda permanente del arco rival. El 57 % de posesión frente al 43 % de su adversario refleja una superioridad estadística, pero lo más importante fue que esa tenencia tuvo propósito y profundidad.
Real Cartagena remató más, generó más y propuso más. Las once aproximaciones ofensivas contra apenas cuatro del visitante evidenciaron que el dueño de casa fue quien asumió el protagonismo del compromiso.

Un rival difícil que nunca dejó de competir hasta el final

Sin embargo, pensar que la expulsión de Jhon Bayron Suazo facilitó el trabajo sería un error. Real Cundinamarca confirmó por qué fue uno de los mejores equipos de la temporada. Su estructura táctica fue ordenada, dinámica y eficaz. Defendió bien, tocó en corto, alternó juego largo cuando fue necesario y trató de aprovechar cada transición ofensiva.
El conjunto dirigido por Diego Mazo nunca se entregó. Incluso con diez hombres encontró espacios para inquietar a la defensa cartagenera. La táctica , la utilidad del buen uso de principios ofensivos , tiene la recompensa, 3 puntos.
Fue entonces cuando apareció Guillermo Gómez. El guardameta protagonizó la atajada más espectacular del encuentro, una intervención llena de reflejos que evitó el empate y terminó valiendo tanto como un gol. Los aficionados la celebraron como una anotación más. Solo por esa acción muchos sintieron que el valor de la entrada quedó completamente pagado.
Fredy Montero luchó constantemente, Cristian Graciano volvió a cumplir con personalidad y Jarlan Barrera aportó creatividad cuando el partido exigía imaginación en los últimos metros. Luis Tafur fue atrevido nuevamente, pero la defensa del visitante fue clara, cerrándole la vía.

Los suplentes cambiaron la historia con talento, energía y decisión

FASE II – CUADRANGULARES SEMIFINALES – GRUPO A
#EquipoPTPJPGPEPPGFGCDG
1
Boca Juniors de Cali
7321063+3
2
Envigado F.C.
4311132+1
3
Unión Magdalena
3303033+0
4
Independiente Valle del Cauca
1301237-4
FASE II – CUADRANGULARES SEMIFINALES – GRUPO B
#EquipoPTPJPGPEPPGFGCDG
1
Deportes Quindío
6320154+1
2
Tigres F.C.
5312020+2
3
Real Cartagena
4311133+0
4
Real Cundinamarca
1301203-3
Álvaro Hernández también ganó su duelo táctico. Leyó correctamente el compromiso, movió el banco en el momento oportuno y encontró soluciones donde otros veían desgaste. Los ingresos le cambiaron completamente el rostro al equipo.
Fue precisamente desde el banquillo donde nació la jugada decisiva. Jarlan filtró el pase, Mauro Manotas ganó la posición, dos intentos para enviar casi desde el punto penal, la redonda giró hasta la malla para el único gol del duelo de reales. con determinación y definió con potencia y precisión para vencer a Mateo Valencia. Un gol elaborado con inteligencia, paciencia y calidad.
Quizás por merecimiento, Real Cartagena pudo ampliar la diferencia. Generó ocasiones suficientes para aumentar la cuenta, pero la falta de precisión mantuvo la incertidumbre hasta el pitazo final. es importante indica, que los del corralito de piedra jugaron bien, y eso es un mensaje para sus rivales.
Ahora viene una prueba de enorme exigencia en Mosquera. Real Cundinamarca ya demostró que es un rival incómodo y competitivo. Pero si el Heroico mantiene esta versión solidaria, intensa y ordenada, tendrá argumentos para buscar otra victoria.
Lo importante es que el equipo volvió a sentirse equipo. Jugadores e hinchas terminaron conectados por el mismo objetivo. Unos empujando desde la cancha, otros desde las tribunas, todos sudando por la misma ilusión: dejar atrás de una vez por todas el largo peregrinaje por la Primera B y evitar celebrar un incómodo quinceañero en la B. .
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