ALCALDES DE BARRANQUILLA Y CARTAGENA IGNORARON ALERTAS Y PERMITIERON GUERRA DE BARRAS EN CARRETERA

Foto: capturas de pantalla
  • Autoridades desbordadas ante caravanas violentas de hinchas en la vía Barranquilla-Cartagena.

  • Hinchas infiltrados con delincuentes sembraron miedo, robos y agresiones sin control logístico

POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO

Cartagena de Indias, D.T. y C. -09:35 pm-.

El partido entre Junior de Barranquilla y el equipo de Cartagena se convirtió en un escenario de guerra urbana. Las advertencias estaban en redes sociales: las barras anunciaron desquite y enfrentamientos. Los alcaldes de Barranquilla y Cartagena ignoraron las alertas, y el resultado fue un caos que desbordó cualquier control.
Desde temprano, caravanas de buses con hinchas avanzaron hacia Cartagena. La Policía Nacional acompañó en varios sectores, pero la magnitud de las caravanas superó su capacidad. No se trata de culpar a la fuerza pública, sino de señalar la falta de coordinación y previsión de las autoridades locales. Los videos muestran persecuciones, atracos, robos y agresiones. Los transeúntes y comerciantes quedaron atrapados en medio de una violencia que parece más una guerra de ciudades que una jornada deportiva.
La logística de los partidos en Cartagena está a cargo del Puesto de Mando Unificado (PMU), liderado por la Secretaría del Interior y Convivencia Ciudadana, junto a la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo (OAGRD), la Policía Nacional, el Instituto de Deportes y Recreación (IDER) —dirigido por Campo Elías Teherán Humanes— y la Dirección de Apoyo Logístico de la Alcaldía. Sin embargo, pese a las advertencias públicas, no hubo medidas preventivas ni coordinación efectiva con las autoridades de Barranquilla y Santa Marta. El resultado: heridos, atracos y un espectáculo vergonzoso que convierte el fútbol en excusa para la delincuencia.

Desadaptados con camisetas de barras sembraron terror y dejaron víctimas inocentes

La violencia no se limitó al estadio. En la vía entre las dos ciudades, los enfrentamientos fueron brutales, con robos a ciudadanos y comerciantes. Cartagena ofreció su escenario deportivo con buena voluntad, pero recibió a cambio destrucción y agresiones. La responsabilidad recae directamente en los alcaldes y en la falta de logística, incapaces de frenar el accionar de estas barras que operan como ejércitos urbanos.
Hoy, la exigencia es clara: cerrar las puertas a las barras de Barranquilla, Cartagena y Santa Marta. No puede seguir permitiéndose que delincuentes disfrazados de hinchas conviertan las ciudades en campos de guerra. Se espera el parte oficial de las autoridades para cuantificar daños, heridos y pérdidas, pero la indignación ciudadana ya está desbordada.
Pie de foto 1: Caravanas de hinchas desataron caos y violencia en la vía Cartagena. Pie de foto 2: Autoridades superadas por enfrentamientos y atracos de barras bravas.

Junior 1- 1 Palmeiras, gran partido, gran resultado para Palmeiras

Espere el análisis completo del partido Junior 1-1 Palmeiras, donde se destacará la intensidad del juego del local en el primer tiempo, las oportunidades desperdiciadas de lso dos oncenos y el papel de la hinchada en medio de un ambiente cargado por los recientes enfrentamientos. El empate refleja tanto la lucha en la cancha como la tensión fuera de ella, dejando abierta la discusión sobre lo que significa este resultado para Junior en su camino internacional y para la afición que exige respuestas.
Los actos delictivos se presentaron en varios lugares de la ciudad de Cartagena, debido al ingreso descontrolado de barras del Junior  de Barranquilla y algunos ataques de pandillas de Cartagena, que aprovecharon para hacer lo mismo que los visitantes, agresiones en la vía.
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