Foto: Centro de Memoria Histórica
- Las tierras de Barú y de Santa Ana no se pueden vender, son bienes colectivos, tiene la calidad de proindiviso.
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 10:10 p.m.
El despojo de tierras en Colombia tiene una historia de largas dimensiones, pero desde el enfoque de derechos humanos, la definen como el despojo es un proceso de expropiación y desalojo a partir del cual se priva a personas y comunidades de derechos inherentes o adquiridos con relación a tierras, territorios, propiedades y/o derechos de cualquier tipo (civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, etc.)
Corte Constitucional ordena hacer más equitativa adjudicación de bienes baldíos, según ese alto tribunal que determinó que el Estado no está cumpliendo con su deber de promover el acceso progresivo a la propiedad de la tierra de los campesinos y Cartagena y Bolivar no es la excepción, hay en Bayunca, en la Boquilla, en Barú, en Cachenche,Turbana, etc.
Las herencia adquiridas por los narcotraficantes ilícitamente, con violencia y sin ella, abunda. Para esta ocasión no referiremos a la Isla de Barú, donde se encuentra la Hacienda Santa Ana, que es jurisdicción de Cartagena y que ya habian anunciado un debate político sobre la propiedad de ese sector, además de la titulación de las tierras en Barú que nuevamente anuncia el congreso de la República.
La Hacienda Santa Ana
Sobre este hermoso paraje reposan documentos en la Notaría Primera de Cartagena, “las escrituras de 1887 mediante la cual 97 comuneros compraron la Hacienda Santa Ana de Barú por valor de $2.400. Lo particular de esta propiedad es que tiene la calidad de proindiviso. Se define como el derecho parcial de una persona sobre una propiedad. Significa que comparte la titularidad con una o más personas, por lo que se considera una comunidad de bienes o copropiedad. Quiere decir que no se podía vender a particulares ni siquiera por sus herederos”. Según indica el Portal Vox Populi del periodista Lucio Torres.
El mismo sitio web, precisa: “Pero resulta que después de 134 años, Hacienda Santa Ana de Barú pasó a manos de los Santo Domingo, Echavarría, Fabio Ochoa, Argos, entre otros ricos del país. Ellos tendrán que explicar ante las autoridades sobre los títulos obtenidos de esas propiedades. Podrán decir que las adquirieron conforme a la ley. Pero hay un problema. Hacienda Santa Ana no era susceptible de ser vendida. Cualquier venta estaba preñada de falsedad”.
La plenaria del Senado aprobó ayer nuevamente audiencia pública en Cartagena, sobre el despojo de los nativos y .comunidades negras de la hacienda Santa Ana en la isla de Barú jurisdicción de Cartagena.
La audiencia será el 18 de noviembre en Cartagena.
