Foto: El Polideportivo- captura de Pantalla
La indignación ciudadana frente a Ingrid Betancourt y el rechazo a la politiquería que aparece cada cuatro años
El artículo 20 de la Constitución y la rabia digna como bandera de resistencia contra la corrupción y el engaño político
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. 11:11 pm.
En un encuentro público, un ciudadano se levantó con firmeza para cuestionar a Ingrid Betancourt, recordándole que su presencia en la política colombiana suele ser intermitente. En el relato se trajo a colación la comparación con la Copa América, pues aparece cada cuatro años en campaña, sin consolidar opciones reales.
El ciudadano, visiblemente indignado, exigió respuestas sobre corrupción, maquinaria política y las víctimas de la represión en las protestas sociales. Señaló que más de cien jóvenes fueron víctimas de mutilación ocular durante las manifestaciones y reclamó qué acciones concretas se tomarían frente a ellos.
Betancourt respondió que su propuesta es “proteger y compensar a las víctimas con los recursos que se han robado los corruptos”, asegurando que esos dineros serían recogidos y devueltos a los ciudadanos.
La réplica fue inmediata y contundente: “¿Cada cuatro años? Usted no representa nada. Es parte de la misma politiquería rancia, corrupta y elitista. Traicionó a Petro, mintió a los colombianos y ahora pretende dividirnos con discursos demagógicos.”
El ciudadano apeló al Artículo 20 de la Constitución Nacional, que consagra el derecho a expresarse libremente, y defendió su postura: “Si mi tono le parece duro, es porque estoy mamado de la corrupción. No estoy agrediéndola, estoy ejerciendo mi derecho. Es rabia digna.”
Aunque Betancourt insistió en su propuesta de “compensar” y “proteger”, el cuestionamiento se mantuvo: “Usted ni siquiera sabe dónde está parada. Viene a caminar por las calles sin conocer quién tiene maquinaria política y quién no. La gente sí sabe, y sabe que usted es parte de esa mafia.”
El episodio, registrado en video, se convirtió en símbolo de resistencia ciudadana frente a figuras políticas que, según el encarador, solo aparecen en campaña para repetir la misma retórica. La escena refleja el desgaste de la confianza en líderes que regresan cada cierto tiempo, sin ofrecer respuestas concretas a las demandas sociales.
Mi admiración para este señor que le cantó la tabla e esa oportunista.pic.twitter.com/TKUYgVyMsT
— Linda Progre. (@LindaPro2615) November 23, 2025