Foto: captura de pantalla
De Belén de Umbría a los convoyes obligados, cambió duro discurso.
Quinientas mil familias escucharon compromisos; ahora escuchan amenazas constantes diarias.
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
Cartagena de Indias, D.T. y C. -12:44 am.
La realidad terminó pasando factura. Lo que hace apenas unos meses era una escena de aplausos, promesas y compromisos solemnes alrededor de la seguridad rural, hoy se convirtió en un angustioso llamado de auxilio por parte de sectores cafeteros que denuncian graves problemas para movilizar sus cargas.
Desde Belén de Umbría, representantes del sector expresaban que la seguridad y las vías terciarias eran las principales necesidades de las más de 500.000 familias cafeteras. El mensaje era claro: con carreteras adecuadas y garantías de seguridad, el campo podría seguir produciendo y creciendo. Incluso se anunciaban compromisos con entusiasmo y consignas patrióticas que prometían un futuro distinto. Sin embargo, la realidad parece haber decidido escribir otro libreto.
