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Principio republicano exige sujeción militar al poder civil, sin indignificar Fuerza Pública jamás
Historia colombiana revela posesiones irregulares solo en crisis institucionales o enfermedad presidencial
POR: REDACCIÓN EL POLIDEPORTIVO
La senadora Carolina Corcho irrumpió con una disertación de carácter y jerarquía, es una cátedra de historia o sociales, marcada por su berraquera y conocimiento histórico, para advertir que el país enfrenta un momento crítico. Su intervención, cargada de firmeza republicana, recordó que el principio fundamental es la sujeción del poder militar al poder civil, sin que ello implique un irrespeto a la Fuerza Pública.
Corcho fue tajante: “Quienes indignificaron a la Fuerza Pública fueron quienes llevaron a generales y altos mandos a cometer delitos contra la población civil, no el gobierno que los dignificó y aumentó el sueldo y los ingresos”. Con esta frase, la senadora dejó claro que la defensa de los principios republicanos no significa desconocer a la Fuerza Pública, sino rescatar su dignidad.
Carolina Corcho denuncia posesión presidencial irregular y alerta quiebre institucional
Carolina Corcho advierte que posesión presidencial fuera del Congreso es mensaje institucional gravísimo
En su repaso histórico, Carolina Corcho recordó que en Colombia solo se ha dado la posesión presidencial fuera del Congreso en casos de enfermedad, como ocurrió con Manuel Antonio San Clemente, o por rupturas institucionales, como en el caso de Rafael Reyes, Rojas Pinilla y Laureano Gómez.
La senadora subrayó que “el mensaje histórico es muy grave entonces que hoy por capricho y discrecionalidad decida un presidente electo darle la espalda al proceso histórico de posesión en la Presidencia de la República”.
Su advertencia fue directa: cuando un presidente no se posesiona ante el Congreso, es porque hay vulnerabilidad institucional, clausura del Congreso o golpe de Estado.
Senadora denuncia que capricho presidencial abre escenario de suplantación del Congreso por poder unánime
Con voz firme, Carolina Corcho cuestionó: “¿Cuál es el mensaje entonces que el señor De La Espriella le quiere mandar al país en su posesión? ¿Va a debilitar este Congreso? ¿Va a pasar por el Congreso de la República? ¿Qué vendrá después?”.
La senadora alertó sobre la posibilidad de que se impongan decretos de emergencia económica y social sin sustento, con el fin de evitar que el Congreso discuta propuestas inconstitucionales. Para Corcho, esto sería un quebrantamiento simbólico y real contra la historia del país.
En defensa de la República, la senadora exigió que se respete lo que dicta la ley, la Constitución y la sujeción del poder ejecutivo al control del Congreso. No hacerlo, advirtió, sería quebrantar principios fundamentales y abrir un escenario en el que esta corporación sea suplantada por decisiones unánimes de uno de los poderes públicos.
La intervención de Carolina Corcho no fue un discurso más: fue una lección de historia política, un recordatorio de que la República se sostiene en el equilibrio de poderes y que el Congreso representa al pueblo colombiano. Su tono, cargado de autoridad y conocimiento, dejó claro que no se trata de un capricho personal, sino de una defensa institucional.
La senadora, reconocida por su carácter y jerarquía, mostró que la berraquera no es solo un rasgo de personalidad, sino un compromiso con la democracia. Su voz se convirtió en un grito de alerta frente a lo que podría ser un quiebre histórico.
En conclusión, la disertación de Carolina Corcho es un llamado a la memoria histórica, a la defensa de los principios republicanos y a la resistencia frente a cualquier intento de suplantar al Congreso. Su intervención, es un documento político que quedará como referencia de la berraquera institucional frente a los riesgos de concentración de poder.
Declaraciones de Carolina Corcho: denuncia posesión presidencial irregular y exige respeto absoluto al Congreso
Declaraciones completas de la senadora Carolina Corcho:
Hay un principio republicano, y es el principio republicano de la sujeción del poder militar al poder civil. Y eso en ningún momento significa un irrespeto y una indignificación de la Fuerza Pública. Quienes indignificaron a la Fuerza Pública fueron quienes llevaron a generales y altos mandos a cometer delitos contra la población civil, no el gobierno que los dignificó y aumentó el sueldo y los ingresos de la Fuerza Pública.
Luego, la defensa de los principios republicanos no significa el desconocimiento de la Fuerza Pública.
Segundo elemento, en la historia de Colombia solo se ha presentado el caso de que un presidente no se posesione ante el Congreso de la República como representante del pueblo colombiano en situaciones de enfermedad del mandatario, como fue el caso de Manuel Antonio San Clemente, presidente que por enfermedad tuvo que posesionarse en Villeta, como fue el caso ya distinto de Rafael Reyes, que se tuvo que posesionar en un lugar distinto y de manera distinta por sus diferencias enormes con el vicepresidente saliente, pero hubo casos también como el de Rojas Pinilla, debido a un golpe de Estado, y hubo el caso de Laureano Gómez, que tampoco se posesionó, pero porque había una clausura del Congreso.
El mensaje histórico es muy grave entonces que hoy por capricho y discrecionalidad decida un presidente electo a darle la espalda al proceso histórico de posesión en la Presidencia de la República.
Insisto, en la historia de Colombia cuando eso se ha dado es porque hay una vulnerabilidad de las instituciones democráticas, ha sido clausurado el Congreso, ha habido golpe de Estado.
¿Cuál es el mensaje entonces que el señor De La Espriella le quiere mandar al país en su posesión? ¿Va a debilitar este Congreso? ¿Va a pasar por el Congreso de la República? ¿Qué vendrá después? ¿Decreto de emergencia económica y social sin sustento para que este Congreso no discuta las propuestas inconstitucionales que ha presentado? ¿Va a permitir a este Congreso un quebrantamiento simbólico y real contra la historia de este país?
Que en defensa de la República, de esta corporación, del pueblo colombiano que representa esta corporación, nos atengamos a lo que dice la ley, la Constitución y la sujeción del poder ejecutivo y del gobierno al control de esta institución del poder público.
No hacerlo, es quebrantar principios fundamentales y abrir un escenario a que esta corporación sea suplantada por decisiones unánimes de uno de los poderes públicos.